Un informe de la Universidad de Palermo registró una baja interanual del 2,2% en el gasto de los hogares durante mayo. El deterioro del poder adquisitivo, el menor acceso al crédito y la cautela de las familias continúan afectando la demanda interna.

El consumo privado volvió a mostrar señales de debilidad en mayo y extendió una tendencia negativa que ya lleva seis meses consecutivos. Según el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el gasto de los hogares cayó 2,2% en comparación con el mismo mes de 2025 y retrocedió 0,3% frente a abril en términos desestacionalizados.
Con este resultado, el indicador acumula una contracción del 1,8% durante los primeros cinco meses del año respecto del mismo período de 2025. El informe atribuye este comportamiento a la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento del financiamiento y una mayor prudencia de las familias al momento de realizar gastos.
Menor actividad en el consumo y el crédito
El ICP-UP busca anticipar la evolución del consumo privado mediante un modelo que combina variables vinculadas a la actividad económica, la recaudación tributaria, el crédito y distintos sectores asociados al mercado interno.
Entre los datos relevados, la recaudación real del Impuesto al Valor Agregado (IVA) registró una caída interanual del 3% en mayo. Dado que este tributo está directamente relacionado con las operaciones de consumo en la economía formal, su desempeño suele utilizarse como una referencia de la actividad comercial.
El informe también detectó una desaceleración en los préstamos destinados al consumo. Las compras con tarjeta de crédito registraron una baja real del 3,5% interanual, marcando el primer retroceso luego de varios meses en los que habían funcionado como una herramienta para sostener el gasto de los hogares.
Los autos profundizan la caída
Dentro del segmento de bienes durables, el patentamiento de automóviles volvió a mostrar una fuerte contracción. Durante mayo se registró una caída interanual del 26,2%, la cuarta baja en los primeros cinco meses del año.
El trabajo señala que las altas tasas de interés, el retraso de los ingresos respecto de los costos de adquisición y la postergación de decisiones de compra explican buena parte del retroceso observado en el mercado automotor.
A diferencia de lo ocurrido con los automóviles, el patentamiento de motos mantuvo una evolución positiva. En mayo mostró un crecimiento del 26% interanual y se consolidó como uno de los segmentos más dinámicos del consumo durable.
Especialistas atribuyen este comportamiento a su menor costo de acceso, la utilidad laboral que tienen estos vehículos y la búsqueda de alternativas de movilidad frente al aumento de otros gastos de transporte.
También se enfrían las refacciones del hogar
Otro de los indicadores monitoreados por el estudio es el despacho de cemento en bolsa, utilizado habitualmente para medir la actividad vinculada a pequeñas obras, ampliaciones y refacciones domiciliarias.
En mayo, este indicador registró una caída del 8,3% interanual, una señal que refleja una menor disposición de los hogares a destinar recursos a mejoras en las viviendas.
“La combinación de menor poder adquisitivo, tasas de interés reales positivas y menor apetito por el crédito se traduce en un consumo privado que sigue cediendo terreno”, señalaron desde el equipo técnico que elabora el índice.
Un desafío para la recuperación económica
Los datos relevados por la Universidad de Palermo muestran que el consumo privado continúa siendo uno de los puntos más débiles de la economía argentina. La evolución de los salarios reales, la inflación y las condiciones de acceso al crédito aparecen como variables determinantes para definir si la demanda interna logra recuperar dinamismo durante los próximos meses.

