Un relevamiento privado detectó que la demanda de cortes de vaca cayó 15,9%. EL NORTE, por su parte, habló con carniceros de la ciudad quienes confirmaron que “es muy poco el consumo de carne” y que, en algunos casos, la caída llegó al 25%.

De la redacción de EL NORTE
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El titular de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), Miguel Schiariti, informó que el consumo de carne vacuna alcanzó su nivel más bajo en los últimos 30 años. En los primeros cinco meses de este año, la ingesta promedio por habitante en el país fue de 44 kilos anualizados, un 15,9% por debajo de la registrada para el mismo lapso del 2023.
EL NORTE dialogó con carniceros de la ciudad quienes manifestaron que, en línea general, en lo que es carne vacuna, pollo y cerdo, “el consumo cayó un montón, entre un 20 y un 25%”. Un comerciante de la zona céntrica detalló que “últimamente la gente está optando más por carne de cerdo, porque está más bajo” y sumó que “está entrando carne de cerdo de Brasil y por eso se mantienen los precios”.
En este sentido, agregó que también “se vende mucho pollo y se está notando que hay mucho más consumo de cerdo”. La explicación fundamentalmente es por una cuestión de costo, “porque imaginate que la costeleta de cerdo cuesta la mitad que la costeleta de vaca”, especificó.
Frente a este panorama, el titular de la Ciccra sostiene que, a diferencia de crisis anteriores, los consumidores recurrieron a productos sustitutos más baratos, como el pollo y el cerdo. En esa línea, es notable que la tendencia es el cambio en el consumo de carne vacuna por otras proteínas animales.
La explicación de la enorme caída apunta a la pérdida del poder adquisitivo, que ha afectado no solo la compra de carne, sino también de otros alimentos básicos. Según los economistas, los ingresos de los últimos seis o siete meses han disminuido en un 13%.
La explicación en cuanto a la enorme caída en el consumo de carne apunta a la pérdida del poder adquisitivo, que ha afectado no solo la compra de productos vacunos, sino también de otros alimentos básicos.
Al respecto, un carnicero de la ciudad destacó que “las billeteras virtuales vinieron a suplir el efectivo y que los días más fuertes en ventas son los sábados, con los beneficios de Cuenta DNI y BNA+”. No obstante, aclara que “el poder adquisitivo cayó tanto que la gente por más que les ofrezcas descuentos con billeteras virtuales si no tienen plata en la billetera, obvio que no consume igual”.
Un carnicero mencionó que “los cortes que más se buscan son los que no tienen hueso. Todo lo que es pulpa es lo que se demanda mayormente porque rinde más”.
El comerciante, además, puntualizó sobre la forma de consumo de los clientes. Mencionó que “los cortes que más se buscan son los que no tienen hueso”. “Todo lo que es pulpa es lo que más sale. Las pulpas especiales, por más que estén un poco más caras, la llevan igual porque es lo que más rinde”, destacó. Aunque también dijo que, en algunos casos, “se ve que la gente ha variado la forma de comer; busca los cortes más baratos y los desmenuza”.
Precios en alza
Por otra parte, el reporte económico elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina agrega que, en lo que respecta a la dinámica de los precios al consumidor, en el quinto mes del año el rubro ‘carnes y derivados’ mostró un alza de 2,5% mensual.
El relevamiento indica que al comparar los precios de mayo de 2024 con los de igual mes de 2023, el alza fue de 283,9%. El máximo correspondió a la carne picada común, cuyo precio subió 307,8% en los últimos doce meses, y el mínimo al asado, con un incremento de 259,7% interanual.
Nuevamente, el alza de precios de los cortes vacunos fue inferior respecto de la suba del valor promedio de la hacienda en pie (297,2% anual) y también en relación con el nivel general de precios al consumidor (278,9%).
En cuanto a ello, el comerciante nicoleño mencionó: “En el Mercado Central está subiendo y bajando el precio, pero al no haber consumo no pueden subir más porque se consume menos”. Agregó, además, que “venía aumentando de a poquito hasta hace dos meses que se frenaron los aumentos y quedó estable, pero no hay consumo” y adelantó que “a perspectiva tendría que subir más”.

