La estrategia financiera basada en vender dólares para invertir en instrumentos en pesos mostró retornos excepcionales desde diciembre de 2023. Sin embargo, analistas advierten que la baja de tasas y el riesgo cambiario obligan a revisar el escenario con mayor cautela.

El carry trade volvió a consolidarse como una de las estrategias más rentables del mercado argentino durante la gestión de Javier Milei. De acuerdo con cálculos de la consultora 1816, la maniobra acumuló una ganancia cercana al 100% en dólares desde la asunción presidencial, impulsada por tasas en pesos que superaron ampliamente la evolución del tipo de cambio financiero.
La estrategia consiste en vender dólares para invertir en instrumentos en moneda local, con la expectativa de que las tasas de interés rindan por encima del avance del dólar. Más adelante, el inversor recompra divisas con el capital e intereses obtenidos en pesos, logrando así aumentar la cantidad de dólares en cartera.
Según datos difundidos por iProfesional en base a la consultora 1816, el Gobierno mantiene por ahora un escenario de relativa estabilidad cambiaria, con un dólar oficial mayorista en torno a los $1.400 y una activa participación sobre los mercados de tasas y futuros.
La consultora sostiene que el ministro de Economía, Luis Caputo, parece sentirse cómodo con estos niveles del tipo de cambio, aunque persisten interrogantes sobre cuánto tiempo podría sostenerse esta dinámica.
Dos etapas marcaron el salto del carry trade
La consultora 1816 identifica dos períodos que explican el fuerte rendimiento acumulado de la estrategia durante el actual ciclo económico.
El primero se registró en el segundo semestre de 2024, en medio del clima financiero favorable generado por el blanqueo de capitales impulsado por el Gobierno nacional. En apenas seis meses, la ganancia acumulada del carry trade pasó del 8% al 70%.
El segundo tramo comenzó a principios de este año y continúa hasta la actualidad, acompañado por compras récord de reservas del Banco Central en el mercado cambiario. En este período, la rentabilidad acumulada avanzó del 75% al 100%.
La magnitud del resultado refleja un fenómeno poco habitual para el mercado local. Una persona que vendió dólares antes o poco después de la llegada de Milei al poder y permaneció posicionada en instrumentos atados a tasas en pesos podría hoy recomprar aproximadamente el doble de divisas respecto de las que poseía al inicio de la operación.
No obstante, el carry trade no está exento de riesgos. La estrategia depende de que el dólar no registre una suba brusca o acelerada que licúe rápidamente el rendimiento acumulado por las tasas.
La evolución publicada por iProfesional muestra precisamente esa dinámica: períodos de fuerte acumulación de retornos asociados a estabilidad cambiaria y contextos financieros favorables.
Analistas ven oportunidades, pero con menor margen de seguridad
El debate actual del mercado ya no pasa por el rendimiento histórico del carry trade, sino por su sostenibilidad hacia adelante.
Segundo Derdoy, analista de Inviu, considera que todavía podría haber espacio para nuevas ganancias mientras persista la calma cambiaria. Sin embargo, advierte que las condiciones se volvieron más delicadas.
El especialista señala que en las próximas semanas podría reducirse la oferta estacional de dólares proveniente del agro y aumentar gradualmente la demanda vinculada a importaciones, en un contexto de recuperación económica. Esa combinación, sostiene, podría ejercer mayor presión sobre el mercado cambiario.
En la misma línea, Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, afirma: “El carry trade todavía puede tener recorrido en el corto plazo mientras se mantenga la estabilidad cambiaria y las expectativas de devaluación sigan contenidas. Las tasas de interés en pesos aún siguen siendo atractivas en relación al movimiento esperado para el tipo de cambio, aunque el margen de seguridad es menor que en otros momentos por la caída en los rendimientos”.
Para operaciones de corto plazo, Maquieyra prioriza Lecap de vencimientos cortos y medios, fondos de liquidez inmediata y cauciones bursátiles.
El analista agrega: “permitirán capturar tasa sin asumir una duration excesiva”. Y remarca que el principal riesgo aparece si cambian las expectativas de devaluación o aumenta la presión sobre los dólares financieros.
Crece la cautela y algunos prefieren tomar ganancias
Otros operadores consideran que el escenario actual justifica una postura más defensiva.
El argumento central es que las tasas en pesos rondan actualmente el 2% mensual, mientras el tipo de cambio opera alrededor de 25% por debajo del techo de la banda de flotación. Ese margen podría habilitar movimientos alcistas del dólar sin intervención inmediata del Banco Central.
Martín Genero, analista de Clave Bursátil, plantea una visión más prudente. “En este momento, el riesgo del carry trade con tasas de interés tan bajas es asimétrico: si ganamos más, sería sólo un poquito más, pero también podemos perder. No sugerimos hacer carry ahora”.
El especialista asegura que durante el primer cuatrimestre obtuvieron buenos resultados con la estrategia, pero desde hace semanas optan por cerrar posiciones y resguardar ganancias hasta que aparezcan mejores condiciones de entrada.
Genero estima que un nuevo escenario favorable podría surgir ante una suba del tipo de cambio superior al 10% o una mejora significativa de las tasas de interés, aunque considera poco probable que cualquiera de esas variables se modifique en el corto plazo.
Para horizontes más largos, Maquieyra propone combinar instrumentos en pesos con activos que aporten cobertura frente a cambios de expectativas, como bonos CER o alternativas vinculadas al dólar, especialmente en perfiles conservadores.
Así, tras un ciclo excepcional que dejó retornos difíciles de igualar, el carry trade ingresa en una etapa distinta: menos marcada por las ganancias acumuladas y más atravesada por la discusión sobre cuánto riesgo están dispuestos a asumir los inversores para intentar sostenerlas.

