El salto del crudo agrava la incertidumbre en los mercados

NewsITe
El precio internacional del petróleo volvió a encender las alarmas en los mercados financieros y en los gobiernos de todo el mundo. El barril de Brent, referencia para Europa y también relevante para la formación de precios de combustibles en la Argentina, se ubicó en torno a los u$s109,2 y quedó a un paso de los u$s110, en medio de una creciente tensión geopolítica en Medio Oriente.
La escalada se explica por nuevos ataques a instalaciones petroleras en la región y por las dificultades en la navegación del estratégico estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores para el comercio mundial de crudo. Cada interrupción o amenaza de bloqueo en esa zona se traduce rápidamente en subas de precios y en volatilidad en los mercados de energía.
La variedad Brent avanzó alrededor de 5,5% en la jornada y encadenó así su quinto día consecutivo operando por encima de los u$s100 por barril. En paralelo, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) también mostró una firme tendencia alcista y se negoció cerca de u$s97,94, con un incremento cercano al 2,5%.
Impacto en bolsas globales e inflación
El repunte del crudo volvió a golpear a las acciones en Wall Street. El índice S&P 500, que reúne a las principales compañías de la Bolsa de Nueva York, retrocedió en torno al 0,50%, mientras que el Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, cayó cerca del 0,51%. El Dow Jones Industrial, en tanto, mostró una baja más marcada, cercana al 0,87%.
En contraste, los mercados asiáticos cerraron con resultados positivos. El Hang Seng de Hong Kong avanzó alrededor del 0,61% y la Bolsa de Shanghái sumó 0,32%. El Kospi de Corea del Sur sorprendió con una fuerte suba de 5,04%, mientras que el Nikkei 225 de Japón ganó 2,87%, reflejando un mayor apetito por el riesgo en esa región pese a la tensión en el mercado energético.
La suba del petróleo agrega presión sobre la inflación global, en un contexto en el que muchas economías aún no logran contener del todo el alza de precios. El encarecimiento del crudo se traslada a combustibles, fletes y costos logísticos, con impacto directo en el valor de los alimentos, bienes industriales y servicios, un factor especialmente sensible para países importadores de energía como la Argentina.
La Fed analiza tasas en un clima de tensión
En este escenario, la atención de los inversores también está puesta en la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que concluye una nueva reunión de política monetaria. El mercado descuenta que el banco central mantendrá sin cambios la tasa de referencia, pero las señales que dé sobre el futuro del costo del dinero serán claves para calibrar el impacto de la guerra en Medio Oriente y de los altos precios del petróleo sobre la actividad económica.
Una Fed cautelosa frente a una inflación que podría reavivarse por la energía más cara, combinada con un crecimiento global moderado, configura un panorama desafiante para los países emergentes. Para la Argentina, el nuevo salto del Brent agrega presión sobre los costos internos de combustibles y sobre la dinámica de precios en un contexto ya marcado por una elevada inflación.
El barril de Brent cerca de u$s110 reaviva los temores a una nueva ronda de aumentos en combustibles y fletes, con impacto directo en la inflación mundial.
Los próximos días serán decisivos para evaluar si el conflicto en Irán y la región escala o si se abre una ventana para la distensión que permita estabilizar el mercado petrolero. Mientras tanto, gobiernos y bancos centrales monitorean de cerca la cotización del crudo, conscientes de que cada dólar extra en el barril puede traducirse en más presión inflacionaria y menor margen de maniobra para la recuperación económica.

