El Banco Central se retiró del mercado y crece la presión sobre el dólar

NewsITe
Por segundo día consecutivo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se mantuvo al margen de las compras de dólares en el mercado oficial de cambios. La inactividad de la autoridad monetaria se dio en un contexto de fuerte tensión financiera, con salto en los tipos de cambio financieros y una mayor presión sobre la cotización mayorista.
La pausa en la intervención compradora del Central cortó una racha extensa de jornadas con saldo positivo en la acumulación de reservas. En paralelo, el dólar mayorista registró el incremento diario más pronunciado desde agosto, impulsado por una fuerte demanda de cobertura por parte de bancos, empresas e inversores que buscaron resguardarse ante la volatilidad.
La ausencia del BCRA en el mercado oficial coincidió con un fuerte movimiento alcista del contado con liquidación y del dólar MEP, que volvieron a ampliar la brecha cambiaria y pusieron en jaque el esquema de deslizamiento controlado del tipo de cambio. Esta dinámica encendió luces de alerta en el Gobierno por el posible traslado a precios y el impacto sobre la inflación.
El Tesoro salió a vender USD 100 millones para frenar la escalada
Ante la imposibilidad del Banco Central de intervenir con ventas de reservas –habilitadas solo cuando el tipo de cambio mayorista supera el techo de la banda cambiaria vigente–, el rol de contención recayó en el Tesoro Nacional. El organismo decidió desprenderse de alrededor de 100 millones de dólares para moderar la suba del oficial y evitar un salto brusco que impacte en la economía real.
Los fondos utilizados por el Tesoro provienen de depósitos destinados a afrontar próximos vencimientos de deuda. De esta manera, el Ejecutivo sacrificó parte de su liquidez en moneda dura para evitar que la tensión financiera se trasladara de manera más directa a los precios internos y a las expectativas de devaluación.
En paralelo, los mercados reaccionaron con marcada inquietud frente al escenario regional. La reciente victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil generó una fuerte depreciación del real y un retroceso generalizado en los activos de países emergentes, arrastrando también a las acciones y bonos soberanos argentinos.
Suba del riesgo país y dudas sobre el programa financiero
Como consecuencia de esta inestabilidad, el riesgo país elaborado por el JP Morgan superó los 750 puntos básicos, un nivel que refleja la desconfianza de los inversores respecto de la capacidad de financiamiento de la Argentina en los mercados internacionales. La combinación de volatilidad cambiaria, presión sobre los dólares paralelos y caída en los precios de los activos alimenta las dudas sobre la sostenibilidad del programa económico.
- El Banco Central no compró dólares durante dos ruedas consecutivas.
- El Tesoro vendió cerca de USD 100 millones para contener al tipo de cambio oficial.
- El triunfo de Lula en Brasil impactó en el real y en toda la región.
- El riesgo país superó los 750 puntos básicos según el JP Morgan.
“Pese a la pausa en las compras, el Banco Central acumula más de USD 15.800 millones adquiridos en lo que va de 2026”, destacan fuentes del mercado, subrayando que el balance anual todavía luce favorable para la autoridad monetaria.
Pese al freno puntual de estos días, el saldo anual del BCRA continúa siendo ampliamente positivo, con más de 15.800 millones de dólares comprados en lo que va de 2026. Analistas consultados señalan que la clave hacia adelante será la capacidad del Gobierno para reducir la volatilidad, sostener el ingreso de divisas y evitar que la tensión cambiaria se traduzca en una nueva ola inflacionaria.

