La finalización del conflicto en Medio Oriente generó una reacción positiva en los mercados internacionales, impulsó una baja del riesgo país y fortaleció las expectativas de financiamiento para la Argentina. Aunque la caída del precio del petróleo podría reducir ingresos por exportaciones energéticas, los analistas consideran que el balance general resulta favorable para la economía nacional.

El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente comenzó a reflejarse de inmediato en los mercados financieros internacionales y abrió un escenario que podría beneficiar a la Argentina en distintos frentes.
La noticia fue recibida con fuertes subas en Wall Street y una mejora en los activos argentinos que cotizan en el exterior. Según publicó Infobae, los bonos soberanos en dólares continuaron recuperando terreno y el riesgo país descendió hasta los 425 puntos básicos, uno de los niveles más bajos registrados desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
La reducción del indicador que mide la confianza de los inversores internacionales aparece como uno de los principales efectos positivos para el país. Con un riesgo país cercano a los 400 puntos, el Gobierno tendría mayores posibilidades de regresar a los mercados internacionales de crédito luego de varios años sin emitir deuda en el exterior.
De acuerdo con estimaciones difundidas por Infobae, en las condiciones actuales la Argentina podría acceder a financiamiento en dólares con tasas de entre 8% y 9% anual, dependiendo de los plazos y de los montos colocados.
El impacto de la baja del petróleo
La contracara del nuevo escenario aparece en el mercado energético. La normalización de la situación en Medio Oriente provocó una fuerte caída del precio internacional del petróleo, que retrocedió desde los USD 100 hasta aproximadamente USD 83 por barril.
Esta baja implica que los ingresos proyectados por exportaciones energéticas podrían resultar inferiores a los cálculos realizados durante el período de mayor tensión bélica. También podría reducirse el superávit esperado de la balanza energética y moderar el aporte de Vaca Muerta al ingreso de divisas.
Sin embargo, especialistas destacan que un precio más bajo del crudo también evita riesgos asociados a una eventual desaceleración de la economía mundial. Un petróleo excesivamente caro suele afectar el crecimiento global, encarecer costos productivos y reducir el comercio internacional.
En ese contexto, la producción de Vaca Muerta seguiría siendo rentable incluso con valores del barril ubicados entre USD 70 y USD 80, por lo que la actividad del sector no enfrentaría, por el momento, riesgos significativos.
Además, el acuerdo contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz para la navegación petrolera y el levantamiento de restricciones sobre puertos iraníes, medidas que incrementan la oferta mundial de crudo y contribuyen a estabilizar los precios internacionales.
Menor presión sobre la inflación y mejores condiciones financieras
Otro de los efectos esperados se relaciona con la inflación. La caída del petróleo no garantiza una reducción inmediata en los precios de los combustibles en el mercado argentino, pero sí disminuye la presión alcista sobre los costos energéticos durante los próximos meses.
Esta situación podría colaborar con el proceso de desaceleración inflacionaria que atraviesa el país. Las proyecciones privadas continúan observando la posibilidad de que el índice mensual de inflación se ubique por debajo del 2% en los próximos meses.
Al mismo tiempo, la mejora del contexto internacional coincide con una caída de la tasa de interés de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años, que volvió a ubicarse por debajo del 4,5% anual. Ese movimiento suele incentivar a los inversores a buscar alternativas de mayor rendimiento en mercados emergentes.
La combinación entre la baja del riesgo país, la recuperación de los bonos argentinos y un escenario financiero global más favorable fortalece las expectativas de que la Argentina pueda volver a financiarse en el exterior y afrontar con mayor margen los compromisos de deuda previstos para los próximos años.
Según el análisis difundido por Infobae, el fin de la guerra en Medio Oriente genera un efecto mixto sobre la economía argentina, aunque el impacto positivo sobre los mercados financieros y las condiciones de financiamiento aparece, por el momento, como el factor de mayor relevancia.

