El abuelo de Lucio Dupuy, conmocionado por el caso Ángel

“Es el calco de Lucio”: el dolor del abuelo Dupuy por la muerte de Ángel

NewsITe

Buenos Aires, 11 de abril (NA) — Ramón Dupuy, abuelo de Lucio Dupuy, volvió a alzar la voz tras conocerse la muerte de Ángel López, el niño de cuatro años de Comodoro Rivadavia cuya madre está siendo investigada por el hecho. El hombre, que se convirtió en uno de los principales impulsores de la Ley Lucio, describió el caso del pequeño chubutense como “el calco” de la historia de su nieto.

“Es el calco de Lucio, su asesinato no enseñó nada y la lucha que tenemos nosotros hace cuatro años tampoco sirvió”, expresó en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, visiblemente afectado por la similitud entre ambos episodios de violencia contra niños. Sus palabras vuelven a poner en agenda el debate sobre la protección de las infancias y la aplicación efectiva de las normas vigentes.

– Publicidad –

Lucio Dupuy fue asesinado en noviembre de 2021 en La Pampa, tras reiterados episodios de maltrato por parte de su madre y la pareja de ella, ambas condenadas a prisión perpetua. A partir de ese crimen se impulsó la llamada Ley Lucio, aprobada en 2023, que establece la capacitación obligatoria de todos los funcionarios que trabajan con niñas, niños y adolescentes, el fortalecimiento de los canales de denuncia y una mejor coordinación entre organismos provinciales y nacionales.

Sin embargo, para la familia Dupuy, el reciente caso de Ángel López expone las fallas en la implementación de la norma. El niño fue hallado sin signos vitales en su vivienda de Comodoro Rivadavia y murió poco después en el hospital. Su madre, Mariela Altamirano, quedó bajo investigación judicial y debió salir públicamente a declarar: “No maté a mi hijo”.

El caso Ángel López y las sospechas de maltrato

De acuerdo con el relato de Altamirano, aquella mañana se levantaron temprano y decidieron despertar a Ángel para llevarlo al baño, ya que “últimamente dormía mucho” y no se levantaba por sus propios medios. Al verlo mojado, su pareja lo habría cambiado de cama y lo acostó junto a ella. La mujer aseguró que el niño “roncaba”, pero luego notaron que no respiraba.

Ante esa situación, Altamirano sostuvo que intentó reanimarlo con maniobras de RCP mientras pedía una ambulancia. Salieron a la calle con el pequeño en brazos y, ya en el hospital, los médicos informaron que el chico tenía signos vitales pero un cuadro grave por falta de oxígeno. Pese a los esfuerzos, Ángel murió.

La investigación judicial se centra ahora en denuncias previas realizadas por el padre del niño y su entorno, que habrían advertido sobre situaciones de riesgo. Las primeras pericias forenses indican que el menor presentaba lesiones internas en la cabeza, dato que refuerza la hipótesis de un posible episodio de violencia.

Allanamientos, teléfonos secuestrados y el reclamo por la Ley Lucio

En el marco de la causa, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda de la madre de Ángel, donde se incautaron teléfonos celulares y otros elementos que podrían aportar información clave sobre lo ocurrido en los días previos a la muerte del niño. Los investigadores buscan reconstruir su entorno familiar y determinar si existieron episodios previos de maltrato no atendidos por el sistema de protección.

  • Pericias médicas que detectaron lesiones internas en la cabeza del niño.
  • Denuncias previas del padre y allegados que alertaban sobre posibles riesgos.
  • Allanamiento en la casa de la madre e incautación de dispositivos electrónicos.
  • Reclamo social por la correcta implementación de la Ley Lucio en todo el país.

“Su asesinato no enseñó nada y la lucha que tenemos hace cuatro años tampoco sirvió”, lamentó Ramón Dupuy al comparar el caso de Ángel con el de su nieto.

Organizaciones de derechos de la niñez y especialistas en infancias advierten que estos casos exponen la necesidad de profundizar las capacitaciones obligatorias establecidas por la Ley Lucio, garantizar que las denuncias sean tomadas con seriedad y reforzar la articulación entre juzgados, escuelas, hospitales y fuerzas de seguridad. Mientras tanto, las familias de Lucio y de Ángel reclaman justicia y piden que ninguna otra niña o niño vuelva a atravesar historias tan extremas de violencia.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -