Ataques coordinados golpean infraestructura estratégica en Irán

NewsITe
Estados Unidos e Israel lanzaron en las últimas horas una nueva serie de bombardeos contra objetivos estratégicos en el centro y suroeste de Irán, que incluyeron instalaciones vinculadas al programa nuclear y a la infraestructura industrial del país persa. Las acciones se inscriben en la escalada de tensión que enfrenta a Washington, Tel Aviv y Teherán desde fines de febrero.
De acuerdo con la agencia semioficial iraní Fars, uno de los blancos fue un reactor de investigación de agua pesada ubicado en Khondab, en el centro de Irán. La Organización de Energía Atómica iraní confirmó el ataque, aunque las autoridades locales señalaron que, por el momento, no se registraron víctimas ni riesgos inmediatos para la población cercana.
En paralelo, la agencia Mehr informó que una planta de producción de concentrado de uranio situada en la provincia de Yazd también fue alcanzada por los bombardeos estadounidenses e israelíes. Hasta ahora no se detectaron fugas radiactivas, según precisaron medios oficiales. La instalación había sido inaugurada en mayo de 2023 y se dedica a la obtención de concentrado de uranio —un polvo resultante de procesos de lixiviación— que funciona como etapa intermedia en la cadena de procesamiento de minerales de uranio.
Mientras tanto, la agencia estatal IRNA reportó que al menos dos personas murieron y otras dos resultaron heridas como consecuencia de ataques contra una planta de cemento en la provincia de Fars, al suroeste del país. Las víctimas serían trabajadores de la instalación, lo que pone en evidencia el impacto humano de la ofensiva sobre objetivos industriales.
Golpes a la industria y tensión regional en aumento
Horas antes, la agencia Fars había dado cuenta de bombardeos separados contra dos plantas siderúrgicas ubicadas en las provincias de Isfahán y Juzestán. Esa infraestructura forma parte de la columna vertebral de la producción de acero iraní, un sector clave tanto para la construcción como para la industria militar.
Los ataques se producen en un contexto de enfrentamiento abierto entre Estados Unidos, Israel e Irán que se extiende desde el 28 de febrero, con cruces de fuego, ataques de represalia y operaciones encubiertas en distintos puntos de la región. Analistas internacionales advierten que la ofensiva sobre instalaciones nucleares e industriales incrementa el riesgo de una escalada mayor, con posibles repercusiones en la seguridad energética global y en el mercado del petróleo.
- El reactor de Khondab y la planta de Yazd están vinculados al desarrollo del ciclo de combustible nuclear iraní.
- Las instalaciones industriales atacadas en Fars, Isfahán y Juzestán son clave para la economía y la infraestructura del país.
Las autoridades iraníes denunciaron que los ataques buscan debilitar su capacidad tecnológica e industrial en medio de un conflicto que, por ahora, no muestra señales de una tregua cercana.
La comunidad internacional sigue con atención la evolución de la crisis, mientras crecen los llamados diplomáticos para frenar la espiral de violencia y evitar que el conflicto se desborde más allá de las fronteras de Medio Oriente.

