Washington deja de considerar a Siria un “Estado patrocinador del terrorismo”

NewsITe
El gobierno de Estados Unidos oficializó la retirada de Siria de la lista de “Estados patrocinadores del terrorismo”, un registro que marcó durante más de cuatro décadas la relación entre Washington y Damasco. La medida fue comunicada por el Departamento del Tesoro norteamericano y confirma un giro de peso en la política exterior hacia el país de Medio Oriente.
Según informó la administración estadounidense, la decisión quedó firme luego de que se cumpliera el período de 45 días de notificación al Congreso, requisito legal para modificar este tipo de designaciones. Durante ese lapso, los legisladores podían objetar la iniciativa, algo que finalmente no ocurrió.
El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que autorizó la revocación formal de la calificación que mantenía a Siria bajo el rótulo de Estado patrocinador del terrorismo. Esa etiqueta implicaba severas limitaciones para recibir ayuda exterior de Washington, restricciones a las exportaciones de defensa y trabas para determinadas operaciones financieras internacionales vinculadas al país árabe.
Siria había sido incorporada a esa lista en 1979, en el contexto de la Guerra Fría y del complejo entramado de conflictos en Medio Oriente. Desde entonces, la designación condicionó su margen de maniobra en el sistema financiero global y ahondó su aislamiento diplomático frente a Occidente.
Cambios en las sanciones y en el mapa de actores en Siria
En paralelo a la decisión sobre Damasco, el Departamento de Estado anunció que el grupo Hayat Tahrir al-Sham (HTS) fue removido del listado de organizaciones terroristas globales especialmente designadas, mientras que el Departamento del Tesoro lo quitó de su propia lista negra de sanciones. HTS, una organización rebelde con pasado vinculado a Al Qaeda, tuvo un rol relevante en la conformación del actual esquema de poder en Siria.
De acuerdo con el comunicado oficial, la administración Trump ya venía ensayando un relajamiento gradual de las medidas contra Siria. A comienzos de año se habían flexibilizado algunas restricciones y, en julio de 2025, se dio por concluido el amplio programa de sanciones económicas. No obstante, se mantienen sanciones puntuales contra el expresidente Bashar al-Assad y figuras centrales de su entorno político y militar.
La salida de Siria del listado de Estados patrocinadores del terrorismo abre la puerta a una mayor inserción económica y financiera, y podría favorecer eventuales procesos de reconstrucción tras años de conflicto interno. Sin embargo, analistas internacionales advierten que el levantamiento de sanciones generales no implica una normalización automática de las relaciones, ni borra las discusiones pendientes sobre derechos humanos, gobernabilidad y el rol de los distintos grupos armados en el territorio sirio.
“Hoy, autoricé la revocación formal de la designación de Siria como Estado patrocinador del terrorismo, tras la conclusión del período obligatorio de notificación al Congreso de 45 días”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, al anunciar la medida.
El movimiento de Washington será seguido de cerca por las potencias europeas y por los países de la región, que evalúan cómo reposicionarse frente a un escenario en el que Siria busca salir del aislamiento y reinsertarse, de manera paulatina, en la comunidad internacional.

