Argentina se suma a la inédita cumbre militar en Washington.

Estados Unidos encabezó en Washington una inusual reunión de jefes militares de 34 países del hemisferio occidental, a la que asistió el jefe del Estado Mayor Conjunto argentino, vicealmirante Marcelo Dalle Nogare. El encuentro, de carácter estrictamente castrense, se llevó a cabo en un hotel cercano al Pentágono, bajo fuertes restricciones informativas impuestas por la administración de Donald Trump.
La apertura estuvo a cargo del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, figura central del gabinete republicano y uno de los principales defensores de la nueva estrategia de seguridad nacional. Ante los altos mandos presentes, Hegseth ratificó una visión clásica de hegemonía regional al afirmar que, para colocar a “Estados Unidos primero”, es necesario “poner a las Américas primero”, en un llamado directo a los países de la región a coordinar agendas de defensa y seguridad.
Durante las sesiones de trabajo se abordaron temas sensibles para la región, como el combate al narcotráfico, el accionar de organizaciones criminales transnacionales y la creciente injerencia de potencias extrahemisféricas como China, Rusia e Irán en América Latina. Washington insistió en la necesidad de que los países aliados incrementen sus presupuestos de Defensa, un punto que suele chocar con las limitaciones fiscales de buena parte de los gobiernos latinoamericanos.
La doctrina Trump y el alineamiento del gobierno de Milei
La cumbre militar se enmarca en la actualización de la estrategia de seguridad de Donald Trump, que retoma la histórica doctrina Monroe y la adapta al escenario contemporáneo. En un documento de 33 páginas, la Casa Blanca plantea el repliegue de Estados Unidos de escenarios considerados secundarios para concentrar recursos en el hemisferio occidental, con el foco puesto en narcotráfico, migraciones masivas, crimen transfronterizo, terrorismo y la influencia de otros actores globales.
El texto implica una redefinición de alianzas: Europa aparece cuestionada por sus políticas migratorias y culturales, mientras Washington promete apoyar a aquellos gobiernos que confronten con la línea dominante en la Unión Europea. La “era de las migraciones masivas debe llegar a su fin”, advierte el documento, al tiempo que alerta sobre el riesgo de que el continente europeo sea “irreconocible en 20 años o menos” si se mantienen las tendencias actuales.
En ese marco, las coincidencias ideológicas entre la administración de Javier Milei y el gobierno de Trump exceden las denominadas “relaciones carnales” de los años ’90 y se proyectan como una alianza estratégica de largo aliento. El alineamiento argentino con la nueva doctrina de seguridad estadounidense quedó evidenciado tanto en la presencia de Dalle Nogare en Washington como en los reiterados gestos políticos y públicos entre Milei y Trump en los últimos meses.
Un mensaje de ofensiva contra narco-terrorismo y poderes externos
De acuerdo con lo que trascendió de fuentes del Pentágono, el subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental, Joseph H. Humire, transmitió que Hegseth formuló “declaraciones contundentes” ante los jefes militares presentes. Remarcó que, bajo el liderazgo de Trump, “por primera vez en la historia, el Departamento de Guerra está a la ofensiva contra los narco-terroristas en nuestro hemisferio”, y que ese giro exige una acción coordinada con las fuerzas armadas de la región.
- Refuerzo del combate al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.
- Pedido de mayores presupuestos de Defensa a los países aliados.
- Advertencias sobre la influencia de China, Rusia e Irán en América Latina.
- Reafirmación de la hegemonía estadounidense en el hemisferio occidental.
Con este tipo de cumbres, Washington deja en claro que su mirada estratégica vuelve a girar hacia América y que espera compromisos concretos de sus aliados. Para la Argentina, alineada discursiva e ideológicamente con la administración Trump, el desafío será equilibrar esa cercanía con sus propias necesidades de defensa, sus relaciones con otros bloques y las restricciones económicas que atraviesa el país.

