Recompensas millonarias contra la cúpula del Cartel Jalisco

NewsITe
Estados Unidos anunció una nueva ofensiva judicial y diplomática contra el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al ofrecer recompensas conjuntas que superan los US$ 100 millones por información que permita capturar a ocho de sus presuntos máximos dirigentes. La organización criminal, considerada una de las más violentas del continente, fue designada grupo terrorista por el presidente Donald Trump en febrero de 2025.
El Departamento de Justicia detalló que los acusados enfrentan múltiples cargos vinculados a la producción y tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, así como causas por conspiración para lavar dinero. Las medidas se inscriben en una estrategia más amplia para debilitar la estructura financiera y operativa del cártel, con acciones coordinadas junto a autoridades mexicanas.
Entre los ocho señalados destaca Juan Carlos Valencia González, alias “el Pelón”, hijastro del fallecido líder Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “el Mencho”. Washington lo considera actualmente el principal jefe del CJNG. La recompensa por datos que conduzcan a su detención se elevó a US$ 25 millones, consolidándose como una de las más altas en la historia reciente de la lucha antidrogas.
Por otros tres presuntos líderes se ofrecen hasta US$ 15 millones en cada caso: Audias Flores Silva, alias “Jardinero”; Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias “Chorro”; y Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “Sapo”. Flores Silva fue detenido en México en abril de este año, aunque se mantiene el foco sobre sus redes de influencia y contactos dentro y fuera del país.
Quiénes son los otros acusados y cómo opera el cártel
En un segundo nivel de la estructura, Estados Unidos ofrece hasta US$ 10 millones por Ricardo Ruiz Velasco, alias “Tripa”; Julio César Montero Pinzón, alias “el Tarjetas”; y Carlos Andrés Rivera Varela, alias “la Firma”. En tanto, la recompensa por Griselda Margarita Arredondo Pinzón fue fijada en US$ 2 millones. Todos están vinculados a esquemas de tráfico de drogas sintéticas y cocaína, así como a maniobras de lavado de activos a través de empresas pantalla.
“Esto es nuevamente una continuación de nuestros esfuerzos para eliminar los cárteles que han plagado este país durante demasiado tiempo”, afirmó el secretario de Justicia interino, Todd Blanche, al presentar las nuevas acusaciones. Fuentes oficiales indicaron que la presión no sólo se concentra en las detenciones, sino también en sanciones económicas dirigidas a firmas y personas que integran la red de apoyo del CJNG.
En paralelo, el Gobierno mexicano sostiene que, pese a la muerte del Mencho en febrero durante un operativo en Jalisco, el Cartel Jalisco Nueva Generación mantiene presencia activa en varias regiones del país. Además del narcotráfico, las autoridades le atribuyen delitos como secuestros, extorsiones, trata de personas y robo de combustible, lo que agrava su impacto social y económico.
Estados Unidos considera al CJNG un actor central en el flujo de drogas hacia su territorio, especialmente fentanilo y otras sustancias sintéticas vinculadas a la crisis de sobredosis. En lo que va del año, se han impuesto sanciones a empresas mexicanas sospechadas de canalizar fondos del cártel, en un intento por cortar sus fuentes de financiamiento y limitar su capacidad de expansión.
Las nuevas recompensas buscan incentivar la cooperación ciudadana y reforzar la cooperación bilateral entre Washington y Ciudad de México en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Con esta ofensiva, ambos países procuran enviar una señal de que el CJNG seguirá bajo presión sostenida, no sólo en el frente militar y policial, sino también en el económico y judicial, ámbitos clave para desarticular su poder.

