EE.UU. e Irán retoman en Ginebra una negociación clave

Ginebra vuelve a ser sede del tenso diálogo entre Washington y Teherán

Delegaciones de Estados Unidos e Irán se preparan para una nueva ronda de diálogo en Ginebra

NewsITe

Las delegaciones de Estados Unidos e Irán volverán a encontrarse este jueves en Ginebra para una nueva ronda de conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, en un contexto de fuerte tensión militar y diplomática en Asia Occidental.

Al frente de la comitiva iraní viaja el ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, quien partió desde Teherán con la misión de encabezar la tercera ronda de negociaciones del mes con funcionarios estadounidenses en suelo suizo, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas (NA).

– Publicidad –

El diálogo en Ginebra llega después de dos encuentros previos: el primero realizado en Mascate, Omán, el 6 de febrero, y el segundo también en la ciudad suiza el 17 del mismo mes. Todas las instancias han sido indirectas, con delegaciones que se comunican a través de mediadores, pero forman parte de un mismo intento por descomprimir la crisis en torno al programa nuclear de Teherán.

Una “oportunidad histórica” según Teherán

En la antesala de la cita, Araghchi utilizó la red social X para remarcar que Irán encara la negociación con la determinación de alcanzar un acuerdo “justo y equitativo” en el menor tiempo posible. El canciller señaló que ambas partes cuentan con una “oportunidad histórica” para lograr un entendimiento sin precedentes que atienda preocupaciones mutuas y proteja intereses compartidos.

El funcionario sostuvo además que un acuerdo es alcanzable si se prioriza la diplomacia por encima de la escalada militar. Esa lectura se da en paralelo al despliegue masivo de fuerzas estadounidenses en Oriente Medio y a las advertencias de analistas que ven esta ronda como posiblemente la última ventana diplomática antes de una eventual operación militar a gran escala junto a Israel.

Trump marca límites: sin armas nucleares para Irán

En Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que prefiere una solución diplomática al enfrentamiento con Irán, aunque fijó una línea roja: “Nunca permitiré que Irán posea un arma nuclear”, enfatizó.

Durante su primer discurso sobre el Estado de la Unión de su segundo mandato, ante el Congreso reunido en sesión conjunta, Trump sostuvo que Teherán “quiere llegar a un acuerdo”, pero remarcó que aún no escuchó de boca del liderazgo iraní las palabras que considera clave: “Nunca tendremos un arma nuclear”.

El mandatario acusó además a Irán de “volver a perseguir sus siniestras ambiciones” y advirtió que el desarrollo de misiles balísticos por parte de la República Islámica ya representa una amenaza para bases estadounidenses en la región y para países europeos, y que podría, en un futuro cercano, alcanzar directamente territorio norteamericano.

Teherán insiste en que no busca la bomba atómica

Desde la vereda opuesta, el Gobierno iraní mantiene su postura de descartar por completo el desarrollo de armamento nuclear. Araghchi reiteró esta semana que, “bajo ninguna circunstancia”, Irán buscará construir una bomba atómica, una posición que el régimen sostiene desde hace años y que vincula con pronunciamientos religiosos del líder supremo Ali Jamenei que prohíben ese tipo de armas.

En su mensaje previo a la partida hacia Ginebra, el canciller insistió en que un acuerdo “está al alcance de la mano” si las partes optan por la negociación antes que por la confrontación militar. En paralelo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que “todas las opciones están sobre la mesa” frente a Estados Unidos, desde la “diplomacia basada en la dignidad” hasta la defensa que “genera arrepentimiento” en el adversario.

“Mi preferencia es resolver este problema mediante la diplomacia. Pero una cosa es segura: nunca permitiré que Irán tenga un arma nuclear”, reiteró Trump al fijar la postura de Washington.

Con fuerzas estadounidenses reforzando posiciones en Oriente Medio y con Israel observando de cerca cada movimiento, la ronda de Ginebra se perfila como un capítulo decisivo para determinar si la relación entre Washington y Teherán se encamina hacia un acuerdo duradero o hacia una nueva fase de confrontación abierta.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -