Diálogo técnico en Suiza para sostener el frágil entendimiento

NewsITe
Delegaciones de Estados Unidos e Irán mantuvieron este domingo una ronda de conversaciones en el complejo de montaña de Büergenstock, en el centro de Suiza, para avanzar en la implementación del memorando de entendimiento recientemente firmado por ambas partes. El objetivo es encaminar un acuerdo final que contribuya a desactivar tensiones en varios frentes de Medio Oriente, con especial foco en el Líbano.
Se trata del primer encuentro formal tras la firma del documento, visto como una hoja de ruta para intentar cerrar uno de los capítulos más conflictivos de la política internacional reciente. El diálogo se desarrolla bajo una estricta reserva y con participación de mediadores de Pakistán y Qatar, además de observadores vinculados a la cuestión nuclear.
La delegación estadounidense está encabezada por el vicepresidente JD Vance, quien, antes de ingresar a las reuniones, destacó que ya se logró la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin del programa nuclear de Irán, dos puntos que, de confirmarse y sostenerse en el tiempo, implicarían un cambio sustancial en el mapa geopolítico de la región. Vance planteó que el desafío ahora es determinar hasta dónde se puede profundizar la cooperación y si es posible «pasar página» en la relación con Teherán.
Desde el lado iraní, el mensaje fue de cautela. De acuerdo con declaraciones difundidas por la agencia semioficial Fars, el portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baghaei, remarcó que Washington debe cumplir estrictamente todos los compromisos asumidos en el memorándum. Advirtió, además, que cualquier incumplimiento por parte de Estados Unidos pondría en riesgo la totalidad del acuerdo.
Gestos de tensión y presión externa sobre la mesa
El clima en la sala de negociaciones estuvo atravesado por gestos simbólicos. Según la agencia iraní Tasnim, la delegación de Teherán rechazó un apretón de manos y una foto conjunta propuesta por el equipo estadounidense y los organizadores de la cita en Suiza. Esa negativa fue leída como una señal de la desconfianza persistente entre ambas capitales, pese a la firma del entendimiento.
En paralelo, el expresidente Donald Trump agitó el clima al amenazar desde su red social Truth Social con «atacar a Irán muy duro nuevamente» si el país no logra contener a Hizbulá y evitar que el grupo libanés «cause problemas». Sus declaraciones se conocieron mientras las delegaciones se encontraban reunidas, lo que sumó presión política al proceso en curso.
Las conversaciones, originalmente previstas para el viernes, se postergaron luego de que Israel lanzara ataques letales en territorio libanés. Teherán reaccionó anunciando el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, alegando violaciones al memorando por parte de Estados Unidos e Israel, aunque Washington sostiene que no hay evidencias concretas de ese cierre.
Protagonistas, rol del OIEA y próximos pasos
El equipo negociador estadounidense incluye, además de Vance, al enviado presidencial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del expresidente Trump. Del lado iraní participan el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, el canciller Seyed Abbas Araghchi y altos funcionarios de seguridad, del Banco Central y del sector petrolero, lo que revela que el futuro del acuerdo también impactará en el plano económico y energético.
- Mediadores de Pakistán y Qatar acompañan el proceso para acercar posiciones.
- El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, se encuentra en Büergenstock y mantuvo reuniones paralelas con autoridades suizas.
Grossi informó en la red social X que dialogó con el ministro de Relaciones Exteriores de Suiza, Ignazio Cassis, sobre los últimos acontecimientos vinculados con Irán y sobre la necesidad de dar espacio a la diplomacia en esta etapa crítica. De acuerdo con medios iraníes, Estados Unidos pretendía que el jefe del OIEA estuviera presente en la mesa de negociación, pero Teherán se opuso a esa participación directa.
«En este momento crítico, es importante dar a la diplomacia todas las oportunidades para tener éxito», subrayó Rafael Grossi, director general del OIEA.
Por ahora, las autoridades estadounidenses califican estas reuniones como de carácter técnico y aclaran que no se espera resolver todas las diferencias en esta instancia. Sin embargo, los avances de las últimas horas alimentan expectativas de que, si se respeta lo acordado en el memorando, pueda consolidarse un marco de distensión en Medio Oriente, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, Irán y el Líbano.

