Washington, Teherán y mediadores exploran una tregua temporal

NewsITe
Estados Unidos, Irán y mediadores regionales mantienen conversaciones para intentar establecer un alto el fuego de 45 días que pueda abrir la puerta a un cese definitivo de las hostilidades en Medio Oriente. La iniciativa, revelada por el portal estadounidense Axios y retomada por agencias internacionales, se daría en dos etapas y apunta a frenar la escalada en una de las zonas más sensibles del planeta.
De acuerdo con esas fuentes, la primera fase contemplaría una tregua inicial de 45 días durante la cual las partes involucradas negociarían las condiciones para poner fin de manera permanente al conflicto. Una segunda etapa buscaría consolidar ese entendimiento en un acuerdo más amplio y duradero. En caso de ser necesario, el alto el fuego podría prorrogarse para dar margen a las negociaciones.
El Estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo por donde circula una parte clave del comercio global de petróleo, aparece en el centro de las discusiones. La reapertura plena de esa vía y la resolución del tema del uranio altamente enriquecido de Irán solo llegarían con un acuerdo final, según trascendió en los contactos diplomáticos.
En paralelo, tanto Washington como Teherán habrían recibido un plan de paz específico destinado a desescalar la tensión y reducir el riesgo de una confrontación mayor. Sin embargo, Irán rechazó por el momento la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz, pese a las advertencias de la Casa Blanca sobre las posibles consecuencias de no alcanzar un entendimiento en el corto plazo.
El rol de Pakistán en la búsqueda de una salida negociada
Fuentes citadas por la agencia Reuters señalaron que Pakistán elaboró un marco de negociación de dos fases: un alto el fuego inmediato, seguido por un acuerdo integral que debería definirse en un plazo de entre 15 y 20 días. No obstante, un alto funcionario iraní advirtió que Teherán no aceptará plazos rígidos mientras analiza la propuesta y cuestionó la falta de garantías sobre un cese permanente de las hostilidades.
Desde Islamabad, el Ministerio de Relaciones Exteriores evitó confirmar públicamente la existencia de ese plan. Su vocero, Tahir Andrabi, sostuvo que Pakistán continúa impulsando esfuerzos diplomáticos para la distensión y la paz en Medio Oriente, pero subrayó que el gobierno no realiza comentarios sobre “incidentes individuales y específicos”.
- Se negocia una tregua inicial de 45 días como paso previo a un alto el fuego duradero.
- El Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní son puntos críticos de la agenda.
- Pakistán busca posicionarse como mediador, aunque sin confirmación oficial del plan.
“No hacemos comentarios sobre estos incidentes individuales y específicos”, señaló el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, al ser consultado sobre la propuesta de paz.
Mientras se multiplican las gestiones discretas entre capitales y mediadores, la comunidad internacional sigue con atención el curso de las negociaciones. Un acuerdo de alto el fuego no solo tendría impacto inmediato en el terreno militar, sino también en el flujo energético global, la seguridad de las rutas marítimas y la estabilidad política de toda la región.

