EE.UU. detuvo los ataques e Irán pausa sus represalias

Tregua frágil en la escalada entre Estados Unidos e Irán

Buques y aviones militares en la región del estrecho de Ormuz

NewsITe

La tensión en Medio Oriente ingresó en una fase de incómoda calma tras conocerse que Estados Unidos suspendió sus ataques contra objetivos iraníes y que Teherán anunció, en respuesta, que detendrá las represalias mientras se mantenga la pausa militar. La decisión abre una ventana para la diplomacia en una región marcada por la inestabilidad y el riesgo de una escalada mayor.

Medios estadounidenses, citando fuentes del Pentágono y de la Casa Blanca, señalaron que las operaciones militares de Washington quedaron en suspenso sin que se precise la duración de este paréntesis. De acuerdo con la cadena CNN, la orden de detener los ataques se tomó luego de intensas consultas internas ante la preocupación por el costo político, militar y económico de continuar con la ofensiva.

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Otra señal relevante provino de CBS, que a partir de fuentes regionales explicó que Estados Unidos buscó evitar que nuevos bombardeos interfirieran con la visita de una delegación de Omán a Teherán. El sultanato cumple desde hace años un rol de mediador discreto entre Irán y Occidente, y ahora intenta facilitar un canal de diálogo sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo.

Presión interna en Washington y capacidad militar en revisión

Según informó The New York Times, el presidente estadounidense, Donald Trump, descartó por el momento una escalada drástica tras recibir advertencias de sus principales asesores militares. Entre las preocupaciones figura la merma de las reservas de defensa aérea de Estados Unidos en la región.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, alertó que retomar operaciones a gran escala podría agotar los misiles disponibles del Comando Central. En lo que va del conflicto, Estados Unidos disparó más de 1.200 misiles Patriot, cada uno con un costo superior a los 4 millones de dólares, un dato que ilustra la magnitud del despliegue y el impacto presupuestario de sostener la campaña.

En este contexto, voceros militares iraníes indicaron que Teherán suspendió los ataques de represalia luego de constatar que en las dos últimas noches no se registraron nuevos golpes estadounidenses. “Estos ataques continuaron hasta hace dos noches, pero durante las dos últimas noches los estadounidenses han cesado sus ataques”, señaló el portavoz del Ejército iraní, Mohammad Akraminia.

La postura desafiante de la cancillería iraní

Desde el plano político, la cancillería iraní lanzó señales mixtas: por un lado, celebró el cese de los ataques; por otro, endureció su discurso frente a Washington. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, afirmó que Irán no permitirá que Estados Unidos determine de manera unilateral el final de la guerra ni las condiciones de una eventual paz.

Baghaei sostuvo que, tras cinco meses de hostilidades, Estados Unidos se encuentra “atrapado en un atolladero” militar y diplomático. En una rueda de prensa, remarcó que su país se defenderá “el tiempo que sea necesario” y subrayó que la vía marítima vinculada al estrecho de Ormuz “permanece cerrada”, pese a las gestiones con Omán.

  • Irán y Omán mantienen conversaciones bilaterales sobre la gestión del estrecho, que Teherán calificó de “positivas”.
  • Estados Unidos no participa de esas reuniones, que se desarrollan sin presencia directa de funcionarios norteamericanos.
  • Teherán asegura que el canal de mensajes con Washington se sostiene a través de mediadores como Pakistán y Qatar.

Baghaei afirmó además que algunos países del Golfo habrían colaborado con la campaña militar estadounidense, aunque evitó identificar a los involucrados. También acusó a Washington de incumplir en los hechos los compromisos asumidos en el memorándum de entendimiento firmado el 18 de junio, que preveía iniciar conversaciones formales en un plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo.

“La prioridad actual de Irán es defender su soberanía e integridad territorial y proteger a su población de los crímenes de guerra perpetrados por Estados Unidos”, sostuvo el vocero de la cancillería.

La reanudación de enfrentamientos en las últimas dos semanas dejó en suspenso ese cronograma y alimentó las dudas sobre el futuro del diálogo. Con la suspensión de ataques y represalias, la comunidad internacional mira ahora hacia las capitales regionales y las potencias globales en busca de señales que permitan transformar esta calma precaria en un proceso político más estable.

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