El director del medio comunitario El Libertador fue atacado en el barrio Fundo Limón, una zona conflictiva del cantón Quinindé. Días antes, había denunciado balaceras y hechos delictivos en la localidad. Su asesinato ha reavivado el debate sobre la violencia contra la prensa en Ecuador.

Patricio Aguilar, periodista ecuatoriano de 54 años, fue asesinado la tarde del 4 de marzo en Quinindé, provincia de Esmeraldas. El ataque ocurrió en el barrio Fundo Limón, donde se encontraron 27 casquillos de bala. Según reportes policiales, el comunicador recibió al menos 30 impactos de bala, lo que sugiere un crimen planificado.
La Policía Nacional confirmó su muerte y anunció el inicio de una investigación para esclarecer los hechos. Hasta el momento, no se han revelado detenidos ni sospechosos.
Un periodista que denunciaba la violencia en la región
Aguilar era el director y fundador del medio comunitario El Libertador de Quinindé, activo desde 2006. A través de este medio, denunciaba hechos de inseguridad y violencia en la localidad.
Días antes de su asesinato, había reportado varias balaceras en el mismo sector donde fue atacado. En su cuenta de Facebook, el lunes 3 de marzo a las 20:45, alertó sobre disparos en Fundo Limón y denunció que estos hechos se repetían con frecuencia. Además, horas antes de su muerte, publicó imágenes de un robo en un local comercial en la calle 24 de Mayo, señalando a los presuntos responsables.
El ataque
El atentado ocurrió alrededor de las 17:00. Según testigos, Aguilar salió de su casa cuando un hombre con muletas llegó a su vivienda preguntando por él, alegando que quería reportar una persona desaparecida. Poco después, su esposa recibió la noticia del asesinato.
La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) recogió en la escena 27 vainas percutidas calibre 9 mm y dos balas deformadas. La brutalidad del ataque y la cantidad de disparos refuerzan la hipótesis de un crimen planeado con el objetivo de silenciar al periodista.
Un asesinato en un contexto de creciente violencia
El crimen de Aguilar se produce en medio de una crisis de seguridad en Esmeraldas, provincia golpeada por el narcotráfico y el crimen organizado. Según la Fundación Periodistas sin Cadenas, este es el primer asesinato de un periodista ecuatoriano en 2025 y el primero en varios años, tras una serie de homicidios de comunicadores en 2022.
Organizaciones como Fundamedios han alertado sobre el riesgo creciente para la prensa en Ecuador. La falta de garantías para los periodistas en zonas de conflicto ha puesto en riesgo la labor de quienes informan sobre la violencia.
Reclamo de justicia y exigencia de respuestas

El asesinato de Aguilar ha generado indignación en el gremio periodístico y en la sociedad ecuatoriana. Fundamedios emitió una alerta urgente, exigiendo una investigación transparente y garantías para la libertad de expresión.
A pesar del impacto del crimen, las autoridades aún no han dado detalles sobre posibles sospechosos o móviles del asesinato. La Fiscalía tomó el caso, pero hasta el momento no hay detenidos. La comunidad periodística y organizaciones de derechos humanos continúan exigiendo justicia y medidas concretas para proteger a los comunicadores en Ecuador.

