Economista apunta a los dólares guardados para reactivar

Los ahorros en dólares, una pieza clave para el despegue

Billetes de dólares estadounidenses sobre una mesa

NewsITe

El economista Matías Bolis Wilson, jefe del Departamento de Economía de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), advirtió que la Argentina no podrá salir del estancamiento si no logra reconstruir la confianza necesaria para que parte de los cerca de 300.000 millones de dólares que los argentinos guardan fuera del sistema financiero se canalicen hacia la inversión productiva.

En declaraciones a Splendid AM 990, el especialista señaló que la primera etapa de la gestión de Javier Milei estuvo enfocada en ordenar las variables macroeconómicas tras la delicada situación heredada a fines de 2023. A su entender, ese proceso de estabilización “ya está bastante encauzado”, pero el gran desafío que viene es transformar ese orden en crecimiento sostenido, empleo y desarrollo.

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Bolis Wilson remarcó que la economía argentina prácticamente no crece desde 2011, de acuerdo con la evolución del EMAE, y advirtió sobre el riesgo de quedar atrapada en la llamada “trampa de ingresos medios”, donde los países dejan de expandirse de manera vigorosa. Para romper ese techo, sostuvo, será indispensable un fuerte incremento de la inversión, mejoras de productividad y un marco regulatorio que brinde previsibilidad de largo plazo.

En este punto, destacó el rol de los sectores estratégicos que ya están en marcha, como Vaca Muerta, el litio, la minería y el complejo energético. Según el economista, la explotación de estos recursos puede aliviar la histórica restricción externa y aportar divisas frescas, pero por sí sola no garantiza el desarrollo. “Vaca Muerta nos va a dar un empujón muy fuerte y hay que aprovecharlo, pero también hay que generar condiciones para que esos dólares queden dentro de la economía y sigan circulando”, explicó.

Confianza, crédito y apertura al mundo

El jefe de la CAC insistió en que la masiva tenencia de dólares por fuera del sistema –en cajas de seguridad, cuentas en el exterior o directamente “bajo el colchón”– es el síntoma más visible de décadas de inestabilidad, pérdida de poder adquisitivo e incumplimiento de contratos. “Hay que generar crédito, y crédito viene de creer. No es solo una cuestión del Gobierno, sino también de construir confianza como sociedad”, subrayó.

Respecto de la actividad actual, indicó que varios rubros del comercio todavía atraviesan una coyuntura complicada. De acuerdo con los relevamientos de la CAC, transporte, recreación e indumentaria figuran entre los sectores más golpeados, aunque en este último se observan señales de recuperación en los últimos meses, de la mano de cierta estabilidad de precios y reacomodamiento de stocks.

El economista sostuvo que el modelo en marcha no apunta a un boom de consumo de corto plazo, sino a una salida basada en la oferta: más inversión, mayor integración al mundo y mejoras paulatinas en competitividad. En esa línea, defendió la apertura comercial y consideró que la Argentina necesita una inserción internacional más profunda para sostener el crecimiento en el tiempo.

  • La CAC releva una caída dispar del consumo, con sectores más afectados que otros.
  • Los recursos naturales son vistos como una palanca, pero no como un fin en sí mismo.
  • La clave, según Bolis Wilson, es transformar el ahorro en dólares en crédito productivo.

“Argentina tiene que salir al mundo. El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es una señal importante en esa dirección”, afirmó Bolis Wilson, quien citó el caso de Irlanda como ejemplo de país que logró despegar gracias a la inversión extranjera y a un esquema que generó confianza para producir.

De cara a los próximos meses, el economista proyectó una recuperación moderada, en línea con las estimaciones del Banco Mundial y del Relevamiento de Expectativas de Mercado, que ubican el crecimiento cercano al 3% anual. Sin embargo, advirtió que el verdadero desafío será consolidar un sendero de expansión sostenida que permita reducir la pobreza, mejorar el empleo formal y ofrecer un horizonte de previsibilidad que convenza a los ahorristas de que los dólares guardados pueden convertirse en motor del desarrollo argentino.

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