Ecografía abdominal: una herramienta clave contra la diabetes

Una simple ecografía que anticipa el riesgo de diabetes

Ecografía de la zona abdominal para detectar riesgo de diabetes

NewsITe

Medir sólo el peso en la balanza quedó corto para evaluar el riesgo de diabetes tipo 2. Un estudio reciente demostró que una ecografía sencilla de la grasa abdominal permitiría detectar en forma temprana la presencia de prediabetes y diabetes tipo 2, aportando una herramienta accesible y de bajo costo que ya despierta interés entre especialistas en endocrinología.

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La investigación fue desarrollada por el Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra y publicada en la revista científica Journal of Diabetes and Its Complications. El trabajo analizó a 103 personas adultas y midió, mediante ecografía, el espesor de la grasa subcutánea ubicada uno o dos centímetros por encima del ombligo. Se trata de un estudio no invasivo, sin radiación y disponible en la mayoría de los centros de salud.

Los resultados mostraron que quienes presentaron un espesor superior a 1,8 centímetros tenían valores significativamente más altos de presión arterial sistólica, insulina, triglicéridos y creatinina, todos marcadores asociados a un mayor riesgo cardiometabólico. En ese grupo, la probabilidad de padecer prediabetes o diabetes tipo 2 fue claramente superior.

Más que el peso: por qué importa dónde se acumula la grasa

Durante años, el control de peso se centró en la balanza y en el índice de masa corporal (IMC). Sin embargo, los especialistas insisten en que esos números no alcanzan para dimensionar el riesgo: dos personas con igual peso pueden presentar depósitos de grasa muy distintos, sobre todo en la zona abdominal, con impactos dispares sobre la salud.

La grasa que rodea los órganos internos –conocida como grasa visceral– se comporta de manera diferente a la que se distribuye en caderas o muslos. Este tipo de adiposidad central se vincula de forma directa con hipertensión, alteraciones del colesterol, resistencia a la insulina y mayor probabilidad de infartos y accidentes cerebrovasculares.

En ese contexto, una medición ecográfica del abdomen permite incorporar una información que la balanza no muestra y que puede ser determinante. Según la autora principal del trabajo, la doctora Carolina Perdomo, la técnica abre la posibilidad de identificar precozmente a personas con alteraciones metabólicas o con alto riesgo de desarrollarlas, incluso antes de que la glucemia se dispare.

Una enfermedad silenciosa en crecimiento

La diabetes tipo 2 representa entre el 80% y el 90% de los diagnósticos de diabetes a nivel mundial. En la Argentina, datos de la 4.ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo indican que uno de cada diez adultos tiene diabetes o glucemia elevada, una cifra que creció más del 50% desde 2005. Lo más preocupante es que cerca de la mitad de las personas afectadas desconocen su condición.

Ese avance silencioso convierte a la detección precoz en una prioridad sanitaria. Especialistas locales recomiendan controles de rutina a partir de los 35 años, y antes en aquellas personas con sobrepeso u obesidad, antecedentes familiares de diabetes, hipertensión o colesterol alto. La incorporación de una ecografía simple de la grasa abdominal podría potenciar esas estrategias de tamizaje.

Lejos de reemplazar los análisis de laboratorio tradicionales, este tipo de estudios se suma como una herramienta complementaria para afinar el diagnóstico y decidir intervenciones tempranas. Mantener un peso saludable, realizar actividad física regular y sostener una alimentación equilibrada continúan siendo la base de la prevención, pero contar con métodos de detección temprana aporta tiempo, y en diabetes, el tiempo es clave para proteger la salud cardiovascular y la calidad de vida.

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