Fuerte reclamo desde Castelli por el recorte a la Zona Fría

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Las intensas nevadas que se registraron en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires reabrieron la discusión por el futuro de la Ley de Zona Fría y encendieron críticas contra el Gobierno nacional. Uno de los cuestionamientos más duros llegó desde Castelli, donde el intendente Francisco Echarren apuntó directamente contra el presidente por el proyecto que redefine los subsidios al gas.
El jefe comunal cuestionó que, pese a las bajas temperaturas que atraviesan amplias regiones bonaerenses, la Casa Rosada impulse una reforma que podría dejar sin descuento automático en la tarifa del gas a más de 1,6 millones de hogares de todo el país. El debate se da en pleno invierno, cuando el consumo residencial se dispara y el impacto de cualquier aumento se siente de manera inmediata en la economía familiar.
“Nieva en la provincia de Buenos Aires y después nos tenemos que bancar que el presidente, calentito desde la Capital, nos diga que no nos corresponde ser zona fría”, lanzó Echarren en sus redes sociales, en alusión al proyecto que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Para el intendente, la iniciativa desconoce la realidad climática de buena parte del territorio bonaerense y deja a miles de familias expuestas a facturas impagables.
Qué propone la reforma de la Ley de Zona Fría
De acuerdo con datos oficiales expuestos durante el tratamiento legislativo, la modificación del régimen implicaría cambios profundos en el alcance del beneficio. El esquema actual, ampliado en 2021, incorporó a municipios y departamentos de 15 provincias que se sumaron al régimen de descuentos sobre la tarifa de gas por considerar que sus condiciones climáticas así lo justificaban.
El nuevo proyecto, impulsado por el oficialismo, mantiene el subsidio pleno únicamente para la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. En el resto de las zonas incorporadas en la última ampliación, el beneficio dejaría de ser general y quedaría limitado a usuarios previamente catalogados como vulnerables, según criterios socioeconómicos.
- El subsidio total se conservaría sólo para Patagonia, Puna y Malargüe.
- Los usuarios de otras zonas frías dependerían de ser considerados vulnerables para mantener el descuento.
- El beneficio ya no se aplicaría sobre el total de la factura, sino sólo sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
- Hogares de ingresos medios podrían enfrentar subas cercanas al 100% en sus boletas invernales.
Otro punto clave es que el descuento dejaría de contemplar impuestos, cargos y otros componentes de la factura, enfocándose exclusivamente en el precio del gas en el PIST. Esto implicaría una reducción efectiva del alivio incluso para quienes continúen bajo el régimen de Zona Fría, ya que pagarían sin rebaja una porción mayor de los costos asociados al servicio.
Impacto federal y críticas por “tarifazo”
La eventual reforma alcanzaría a localidades de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, La Pampa, Tierra del Fuego, Jujuy, Salta y La Rioja. Dirigentes de estas provincias ya anticiparon que la medida podría convertirse en un nuevo factor de tensión social en un contexto de caída del poder adquisitivo y aumentos generalizados de tarifas.
Desde distintos sectores de la oposición califican la iniciativa como un “tarifazo” encubierto y alertan que no sólo los sectores más acomodados perderán beneficios, sino también amplias capas de la clase media que hoy dependen del subsidio para afrontar el costo del gas durante los meses de mayor consumo.
“Miles de familias pueden ver duplicadas sus facturas de gas en pleno invierno si se aprueba esta reforma”, advierten desde la oposición, que reclama mantener el esquema ampliado de Zona Fría para las regiones que acreditan condiciones climáticas adversas.
Las nevadas recientes en territorio bonaerense volvieron a poner la discusión en primer plano y alimentaron el reclamo de intendentes como Echarren, que insisten en que gran parte de la provincia también padece inviernos rigurosos. La definición final quedará en manos del Senado, donde aún resta conocer si el oficialismo conseguirá los votos necesarios para avanzar con la modificación del régimen.

