Cesan a un cabo de la Policía Federal tras una estafa interna

Un cabo de la Policía Federal Argentina (PFA) fue separado de la fuerza luego de ser acusado de estafar a cuatro colegas con la venta de cubiertas para vehículos que nunca entregó. La decisión quedó formalizada en una Orden del Día Interna y marca una sanción disciplinaria grave que implica su expulsión definitiva.
De acuerdo con la información consignada en la Orden del Día Interna (ODI) N° 93 de la PFA, las autoridades dispusieron la cesantía de C.A.F., identificado por sus iniciales, tras un sumario administrativo que concluyó que el efectivo violó las obligaciones inherentes a su estado policial. La medida implica la pérdida del estado policial y de los derechos esenciales que conlleva pertenecer a la fuerza.
La investigación interna determinó que el ahora ex cabo ofrecía neumáticos a través de su cuenta de WhatsApp, presentándolos como una oportunidad para sus propios compañeros. Varios de ellos se interesaron en la propuesta y acordaron la compra de las cubiertas para uso particular.
Entre los damnificados figuran los sargentos D.A.C. y V.J.N.H., y los cabos M.E.D. y S.M.P., esta última una mujer. Todos realizaron transferencias de dinero por un monto total cercano a los 250 mil pesos. Los pagos se concretaron mediante la plataforma Mercado Pago y a través de cuentas bancarias a nombre del policía denunciado.
Pese a haber recibido el dinero, el cabo nunca entregó las cubiertas prometidas. Con el correr de los días y ante la falta de respuestas, las víctimas comenzaron a reclamarle la devolución del dinero o la entrega del producto. Ante la ausencia de solución, optaron por radicar las denuncias correspondientes en el ámbito interno de la fuerza.
Repercusión institucional y fundamentos de la sanción
El caso tuvo un fuerte impacto dentro de la Policía Federal, donde se subraya la necesidad de preservar la confianza entre los integrantes de la institución y hacia la ciudadanía. Las máximas autoridades consideraron que la maniobra atribuida al cabo no sólo perjudicó económicamente a sus compañeros, sino que también generó un severo daño a la imagen de la fuerza.
En la resolución que ordena la cesantía se remarca que el efectivo “violó las funciones inherentes a su estado policial al desplegar una conducta inapropiada, generando con ello desprestigio institucional”. Este tipo de sanciones se aplican tras un sumario administrativo en el que se recaban testimonios, comprobantes de transferencias y demás documentación relevante.
- La cesantía implica la separación definitiva del efectivo de la PFA.
- El sumario administrativo es el paso previo obligatorio para una sanción de esta magnitud.
- Los damnificados denunciaron transferencias por alrededor de 250 mil pesos.
Con la cesantía ya firme, el ex cabo queda desvinculado de la institución y podría enfrentar además eventuales acciones penales si los damnificados deciden avanzar por la vía judicial. El caso se suma a otros episodios en los que las fuerzas federales buscan marcar una posición estricta frente a conductas que afecten su credibilidad y el servicio a la comunidad.

