De Diego apuntó contra el Congreso por el debate de la Reforma Laboral

NewsITe
El abogado laboralista Julián De Diego, uno de los especialistas que colaboró en la elaboración del proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Gobierno nacional, lanzó duras críticas contra los legisladores al asegurar que “la mayoría nunca leyó la ley”. Según advirtió, esa falta de lectura impide un debate serio y fundamentado en el Congreso en torno a los cambios propuestos para el mercado de trabajo argentino.
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En declaraciones al canal de noticias TN, De Diego sostuvo que muchos de los argumentos que se escuchan en el parlamento y en los medios de comunicación parten de un “desconocimiento” del texto. “La mayoría no lo leyó, entonces mal pueden hablar de algo que desconocen. Están en mora con este tema”, afirmó, al tiempo que relató que incluso escuchó a un legislador en una entrevista radial que “no estaba al tanto del contenido específico” del proyecto.
El abogado confirmó que participó “en la elaboración y la redacción del proyecto”, aunque reconoció que el texto tuvo modificaciones sobre la hora, entre ellas el polémico artículo que prevé una reducción salarial cuando el trabajador sufre un contratiempo “inculpable”, es decir, un hecho ajeno a su voluntad pero que ocurre fuera del ámbito laboral. De Diego precisó que, en esos casos, se discute que el empleado pase a cobrar el 75% de su salario.
Artículos polémicos: licencias, retroactividad y horas extras
Respecto de este punto, el especialista planteó reparos: consideró que el artículo “merece una revisión profunda” porque, de aplicarse tal como está redactado, podría dejar a muchos trabajadores en una situación económica delicada, incluso con dificultades para afrontar gastos básicos como la compra de medicamentos. Advirtió, además, que una norma de ese tipo incentivaría la judicialización de numerosos casos.
De Diego también remarcó que “las leyes no pueden tener efecto retroactivo” y puso como ejemplo los despidos: explicó que las nuevas disposiciones sólo deberían aplicarse a situaciones que ocurran después de la entrada en vigencia de la reforma. En ese sentido, señaló que la seguridad jurídica y la previsibilidad resultan claves tanto para los trabajadores como para las empresas.
Otro de los ejes del debate es el régimen de horas extras y el llamado “banco de horas”. Para el abogado, se trata de un mecanismo que no es novedoso: “Existe desde 1991”, recordó. De acuerdo con su explicación, el sistema permite compensar tiempo de trabajo y descanso: un empleado podría trabajar, por ejemplo, catorce días seguidos doce horas diarias y luego gozar de diez días de descanso continuado.
Vacaciones y acuerdos entre partes en la nueva normativa
En cuanto a las vacaciones, De Diego indicó que la normativa actual ya contempla la posibilidad de fraccionar parte del período anual, siempre que haya acuerdo entre empleador y trabajador. “La mayoría tiene tres semanas al año y se pueden dividir. Esto pasa desde hace 30 años y no es algo compulsivo, sino de común acuerdo”, subrayó, al relativizar algunas críticas que señalan un retroceso en materia de licencias.
- Críticas a la falta de lectura y estudio del proyecto por parte de legisladores.
- Cuestionamientos al artículo que reduce el salario al 75% ante contratiempos inculpables.
- Aclaraciones sobre la vigencia del banco de horas desde la década del 90.
- Enfoque en la necesidad de evitar la retroactividad en casos de despido.
“La mayoría no lo leyó, entonces mal pueden hablar de algo que desconocen. Están en mora con este tema”, sostuvo Julián De Diego al referirse al debate legislativo de la Reforma Laboral.
El debate sobre la Reforma Laboral se da en un contexto de fuertes tensiones políticas y económicas, con sectores sindicales que alertan por un posible avance sobre derechos adquiridos y con el oficialismo que argumenta la necesidad de modernizar las relaciones del trabajo para fomentar el empleo registrado. En ese escenario, voces como la de De Diego reclaman que la discusión se base en el texto concreto del proyecto y no en interpretaciones superficiales o incompletas.

