El kirchnerismo aspira a una rápida discusión, pero otros opositores ponen reparos por el inicio de la campaña electoral

En medio de dudas sobre un tratamiento exprés, el Senado espera recibir los proyectos de financiamiento universitario y de emergencia para el Hospital Garrahan, que obtuvieron media sanción en la Cámara de Diputados el miércoles pasado, asestando otro golpe político al Gobierno nacional.
El interbloque kirchnerista busca debatirlos la próxima semana, pero senadores dialoguistas, que recientemente apoyaron los proyectos sobre jubilaciones y discapacidad, ponen en duda la viabilidad. “Hay que ver cuándo lo giran y a qué comisiones”, señaló un legislador que hoy está en la vereda opuesta al presidente Javier Milei. “En el mejor de los casos, esto va a llevar dos semanas o tres”, añadió.
Proyectos con impacto en la campaña electoral
José Mayans y un grupo de senadores de La Cámpora ofrecieron una conferencia de prensa en la que insistieron en acelerar el tratamiento. El impulso llega a pocos días del cierre de listas, el 17 de agosto, y en plena campaña para las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre, donde La Libertad Avanza (LLA) y el PJ disputarán la Primera y Tercera sección electoral.
Desde otros sectores opositores remarcan que la estrategia kirchnerista tiene un fin electoral, alentando la polarización entre espacios. Aun así, ambos proyectos cuentan con altas posibilidades de aprobación: la ley para el Hospital Garrahan fue respaldada en Diputados por 159 votos contra 67 y 4 abstenciones, logrando dos tercios necesarios para enfrentar un eventual veto presidencial.
Detalles del financiamiento universitario y hospitalario
El proyecto del Garrahan fue apoyado por Unión por la Patria, Encuentro Federal, Coalición Cívica, Democracia para Siempre, la Izquierda y la UCR, así como por bloques aliados del oficialismo. Fue rechazado por LLA, Liga del Interior y la mayoría del PRO. El Gobierno objeta el aumento del gasto operativo y la recomposición salarial del personal de salud, con un costo anual estimado en $133 mil millones según la Oficina de Presupuesto del Congreso.
En paralelo, el proyecto de financiamiento universitario fue aprobado por 158 votos a favor, 75 en contra y 5 abstenciones. Redactado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), propone elevar el presupuesto al 1% del PBI, crear carreras estratégicas y abrir paritarias para docentes y no docentes. También establece una actualización bimestral del presupuesto según la inflación y la incorporación, en 2025, de todas las sumas no remunerativas al salario básico.
La Auditoría General de la Nación controlará administrativamente a las universidades estatales, enviando informes al Congreso y aplicando un plan de seguimiento y control.

