Dolor y conmoción en San Bernardo por el crimen de un niño de 12 años

NewsITe
Un viaje familiar desde Argentina hacia Chile terminó en tragedia en la localidad de San Bernardo, al sur de Santiago, donde un niño de 12 años murió luego de ser arrastrado varios kilómetros por delincuentes que escapaban con el auto de la familia. El caso generó profundo repudio social y reabrió el debate sobre la inseguridad en la región.
De acuerdo con la información preliminar, la familia regresaba desde la provincia de Mendoza, donde había pasado unos días para celebrar el Día del Padre con allegados. En la madrugada del martes, al llegar a San Bernardo, fueron sorprendidos por una banda armada que les robó el vehículo. En medio del asalto, el menor no logró desabrocharse el cinturón de seguridad, quedó atrapado dentro del auto y fue arrastrado cerca de cinco kilómetros, lo que le provocó la muerte.
El hecho guarda similitudes con el crimen de la niña Kim Gómez, ocurrido meses atrás en la ciudad de La Plata, donde también un robo de auto derivó en un desenlace fatal. En este nuevo episodio, los ladrones huyeron a gran velocidad sin advertir —o sin detenerse pese a advertirlo— que el chico seguía enganchado, lo que incrementa la indignación pública por la extrema violencia del accionar delictivo.
Según el medio local 24 Horas, los asaltantes se desorientaron durante la fuga, lo que facilitó la intervención de la Policía. Tras un operativo que incluyó persecución y allanamientos, se logró detener a un menor de 17 años y a otros dos jóvenes sospechados de integrar la banda criminal. Las autoridades trabajan ahora para determinar responsabilidades y reconstruir minuto a minuto cómo se desarrolló el ataque.
Reacción oficial y reclamo de justicia
El ministro de Seguridad Pública chileno, Martín Arrau, se pronunció públicamente sobre el caso y calificó el hecho como un delito “brutal” que conmueve a todo el país. El funcionario remarcó que no se trata de una estadística más, sino de una tragedia que marca a una familia y evidencia el nivel de violencia con el que operan algunas bandas delictivas.
“Nada devolverá un hijo a sus padres, pero esta familia merece tener pronta justicia. Estos asesinos no merecen clemencia ni miramientos: todo el peso de la ley debe caer sobre ellos”, expresó Arrau en sus redes sociales.
Se investiga además la posible vinculación de estos delincuentes con otros robos cometidos esa misma madrugada, entre ellos el de un vehículo en una estación de servicio, lo que configuraría un verdadero raid delictivo. Mientras tanto, vecinos y organizaciones civiles reclaman mayores medidas de prevención, controles más estrictos y respuestas rápidas de la Justicia para evitar que hechos similares se repitan.
La muerte del niño, que había viajado con ilusión a pasar unos días en Argentina y volvía a su hogar en Chile, se convirtió en un símbolo del impacto humano de la inseguridad en la vida cotidiana de las familias de la región.

