DRA. GONZÁLEZ: “LAS COLECTAS DE SANGRE SON UNA FIESTA. QUEREMOS QUE SAN NICOLÁS SEA UNA CIUDAD DONANTE”

Ante el complicado panorama de escasez de unidades de sangre a nivel local, regional y provincial, las colectas externas se tornan un fuerte esencial a la hora de reponer los servicios de los distintos efectores de salud. Hoy se desarrollará una nueva jornada, en el Club Social (Guardia Nacional 87), de 8.30 a 13 horas. La doctora Laura González, directora del Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires, invita a la comunidad local a acercarse y en quince minutos “poner el brazo, pensando en todos los pacientes que están esperando. Es cuidarnos entre nosotros”.

Carolina Mitriani
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“Las crisis a veces llevan a aprender. Nos pusimos en pandemia de manera unida con todos los hospitales”, reflexiona la directora del Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires, la doctora Laura González. Desde el interior de los efectores y sus redes llevan una intensa lucha desde el comienzo de la pandemia, ante la considerable caída de ingresos de donantes de sangre. Tomando esto como una batalla, decidieron unirse “para salir a buscar lugares donde hacer las colectas y que se acercara la gente”, cuenta.

Esto derivó en la generación constante de colectas externas, es decir, puntos itinerantes de donación de sangre para generar la cultura del altruismo. Una de ellas se lleva adelante hoy, en la sede del Club Social (Guardia Nacional 87), de 8.30 a 13.00. El operativo estará a cargo del Hospital San Felipe, que recibirá también al equipo de profesionales de La Plata y 3 de Febrero.



Necesidad

La baja de personas afectadas a la voluntad de donar material hematológico se ve con mayor afección cuando se incrementan, a la par, los accidentes de tránsito, las cirugías programadas, trasplantes y demás circunstancias que derivan en la necesidad de contar con el stock suficiente.

Desde el Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe retrataron a EL NORTE que en el mes de enero se realizaron 59 transfusiones e ingresaron 60 donantes efectivos (quienes cuentan finalmente con todos los requisitos para avanzar en la extracción de sangre). En febrero este número se incrementó: fueron 99 transfusiones y 74 los voluntarios; además, se requirieron dos unidades de glóbulos rojos de un prestador de la red, por faltante en San Nicolás.



Voluntad de salvar

La Dra. González remarcó, en diálogo con el programa «Pila y Media» (Radio U), que es muy distinta la situación de quien dona por compromiso o urgencia, respecto a la del espontáneo. La idea del multiplicar los donantes voluntarios es “no presionar a las personas cuando están viviendo el momento difícil con un familiar, sino que se haga por propio mérito, para ir a ayudar a todas esa personas que en este momento están necesitando una transfusión de sangre”. A propósito de esto, clarificó que “la sangre es algo que no se puede fabricar, solamente nosotros podemos hacerlo” a través de esta modalidad.

Por este motivo, la especialista en hemoterapia remarca: “Es importante tomar conciencia sobre la importancia de donar, porque uno nunca sabe en qué momento le puede tocar estar del otro lado, o a un amigo, hermano, compañero”. En este sentido, se considera que 9 de cada 10 personas tienen alguna relación con la transfusión de sangre. De allí se desprende la necesidad de que “San Nicolás se vuelva una ciudad donante y voluntaria”.



Constante

El poder acercarse a donar de manera habitual a cualquier centro habilitado significa, además, un acto de altruismo. “Tenemos que lograr levantarnos un día cualquiera y acercarnos a donar sangre; no esperar a que alguien te lo pida. Tenemos que cambiar la cabeza de todos y empezar primero por uno, invitar a amigos, ir en familia”, propone la Dra. Laura González.

Se puede realizar de manera prácticamente constante este acto, porque “lo que se dona es el 10% de la volemia total que tiene el cuerpo (sangre que circula) y se repone enseguida, no afecta en nada a la persona que dona”, explica González. Además de ser indoloro, el proceso es rápido: lleva entre 10 y 15 minutos.

“La sensación que te queda después de donar es de alegría, porque estás haciendo algo bueno para otro sin conocer su cara”, expresó la directora del Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires, quien hoy se encuentra colaborando con esta jornada que promete repetirse para calar hondo en las costumbres nicoleñas.

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