DOS JÓVENES NICOLEÑOS VIAJARÁN PARA CONSTRUIR VIVIENDAS A PERSONAS EN SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD

TRABAJARÁN EN CÓRDOBA

Como voluntarios de la ONG «Techo», Jazmín Keller y Matías Russo emprenderán camino rumbo a Córdoba cuando agosto esté finalizando. Será para la construcción de casas para personas que no pueden afrontar el gasto y se encuentran en estado de riesgo. Para cubrir los gastos de pasajes, los nicoleños emprendieron una venta de comida.

Matías compartió a través de sus redes sociales la experiencia, en la que las familias beneficiarias lo recibieron con los brazos abiertos.

Carolina Mitriani
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La organización no gubernamental «Techo» trabaja en los asentamientos populares para afrontar el problema de vivienda y hábitat, de los más profundos conflictos que conciernen a Latinoamérica y, en particular, a la Argentina. Sus acciones abarcan el diseño, la gestión y construcción de proyectos de vivienda, acceso a servicios básicos e infraestructura comunitaria, en acción conjunta entre pobladores y la juventud voluntaria.

Dentro de este universo de manos colaboradoras, además de las habituales presencias en la modalidad de colecta, se encuentran dos nicoleños: Jazmín Keller y Matías Russo. Del 26 al 28 de agosto estarán en Córdoba para contribuir en estas acciones. Además, esperan que de manera casi inmediata a su regreso a San Nicolás puedan ser convocados nuevamente para esta tarea, con el conurbano bonaerense como destino. Para costear los pasajes hasta el punto de trabajo están realizando una venta de pizzas listas, captando los pedidos a través de la línea 3364692721.

Manos a la obra

Jazmín explicó, en contacto con diario EL NORTE, que “las casas tienen distintas estructuras dependiendo de su zona y necesidad. Las de esta ocasión son elaboradas con madera, impermeabilizante, acrílico y chapas”. A causa de las restricciones impuestas por el COVID-19, esta instancia será su primera participación en el programa; sin embargo, siempre se mantuvo relacionada con actividades del orden social “y fundamentalmente que siempre aporten algo positivo a la comunidad. Fue así que me acerqué a Techo hace dos años. Aún estábamos en alerta por la pandemia y era muy difícil ser convocado a una actividad”.

Al respecto, Jazmín Keller expresó estar “muy emocionada. Es una experiencia que espero desde hace tiempo y me parece fundamental que nuestros vecinos conozcan la organización, su trabajo y que jóvenes de San Nicolás y la zona nos sentimos comprometidos con una causa tan linda. De alguna manera es un pequeño esfuerzo nuestro como voluntarios, pero un cambio súper transformador en beneficio de muchas familias”.

Matías Russo, por su parte, arribó hace apenas unos días de concretar su tercera participación en Techo. “Me decidí a entrar en la colecta nacional de Techo hace tres meses gracias a una compañera de Jóvenes y Memoria, María José. Logramos buena cantidad de dinero y después me fui sumando de a poco. Primero fui a una actividad en la que se ponía en conocimiento a las personas que se les había otorgado la casa, después fui a la descarga de materiales y hace dos meses –en Rosario, barrio Piamonte– tuve mi primera construcción”, contó a EL NORTE, y agregó que a casi un mes de eso viajó a Chaco, en medio de una sensación “algo espiritual para mí, muy fuerte, porque soy nacido ahí y fue la primera vez que volví. Lloré todo, conocí gente de todas las provincias. Hace una semana construí en Rosario otra vez, porque la verdad que cuando entrás querés estar siempre”.

Dar

Russo se explayó con nociones sobre la tarea con esta ONG: “Tiene sedes en todo el país y construcciones prácticamente todas las semanas. Por suerte hay gente que también nos ha donado dinero que, mucho o poco, nos sirve”. En San Nicolás son tres los integrantes actualmente, con una nicoleña que está instalada en Rosario.

Formar parte de la organización Techo implica conocer y coincidir en la necesidad de aportar a la dignificación de los más postergados por el sistema. Por eso, los jóvenes aseveran que “sería muy importante que todos los argentinos pudieran tener una casa, por suerte aparecen ONG como esta para darle esos derechos a la gente”. Matías reitera que participar de estas acciones “es una sensación increíble. Le digo a todo el mundo que sin importar sexo, edad, orientación, religión se una a Techo, porque es hermoso saber que contribuiste hasta con un clavo, saber que una casa tuvo un mínimo tuyo es algo que te llena el alma”.

Además de la construcción íntegra de casas, también se hacen veredas, iluminación, bombas de agua, entre otras cuestiones de necesidad básica habitacional. “Es un laburo enorme y no hay tantos voluntarios, pero la gente colabora mucho, también empresas privadas y particulares. La gente te abraza, construye con vos, hace la comida, es una locura vivirlo”, finalizó el nicoleño que en unos días emprenderá viaje para una nueva aventura.

Realidad de asentamientos

Según el relevamiento realizado por Techo en el año 2020, en Latinoamérica un 25% de la población de barrios en situación de vulnerabilidad no cuenta con conexión a la red de alcantarillado. Además, uno de cada tres asentamientos (36,7%) no cuenta con conexión eléctrica formal. En lo que respecta al agua potable, uno de cada dos asentamientos (53,5%) no cuenta con conexión al servicio. Son tres de cada cuatro asentamientos (75,4%) con tenencia irregular del terreno.

Con el objetivo de costear el viaje hasta Córdoba, los nicoleños están realizando una venta de pizzas caseras listas. Los pedidos pueden efectivizarse a través de la línea 3364692721.

“De alguna manera es un pequeño esfuerzo nuestro como voluntarios, pero un cambio súper transformador en beneficio de muchas familias”.

Jazmín Keller, voluntaria Techo

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