Los sospechosos, de 14 y 15 años, fueron detenidos tras una investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad y videos publicados en redes sociales. Ambos quedaron a disposición de la Justicia de Menores.

Los dos adolescentes de 14 y 15 años acusados de asesinar al cabo de la Policía Federal Argentina (PFA) Cristian Alberto Gerez, de 36 años, intentaron borrar las pruebas del crimen al quemar parte de la ropa que llevaban puesta y una de las motos utilizadas durante el asalto. Además, la investigación determinó que el mayor de los sospechosos tenía un pedido de captura vigente por una causa por robo agravado y tentativa de homicidio.
El homicidio ocurrió el lunes por la noche en Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero. Según la reconstrucción de los investigadores, Gerez circulaba en su motocicleta por la calle Mariquita Sánchez de Thompson cuando fue interceptado por los dos menores armados.
De acuerdo con la investigación, el efectivo descendió del rodado y levantó las manos mientras era amenazado. Uno de los adolescentes efectuó un disparo al aire y ambos intentaron apoderarse de sus pertenencias. Cuando descubrieron que llevaba su arma reglamentaria, buscaron quitársela. En ese momento, Gerez intentó extraerla, pero recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en un codo, y murió en el lugar.
Los peritos establecieron que los disparos fueron realizados con un arma calibre .22 y confirmaron que la víctima no llegó a desenfundar su pistola reglamentaria.
La fuga, las pruebas quemadas y los videos en redes sociales
Tras el crimen, los adolescentes escaparon con la motocicleta de la víctima y otra utilizada para cometer el asalto. Los investigadores analizaron imágenes de unas 20 cámaras de seguridad instaladas en los partidos de Tres de Febrero y General San Martín, lo que permitió reconstruir el recorrido realizado por los sospechosos.
La pesquisa determinó que primero ingresaron al asentamiento conocido como Villa Curita y luego continuaron hacia el barrio Costa Esperanza, donde incendiaron una de las motos y parte de la vestimenta utilizada durante el ataque con el objetivo de eliminar evidencias.
Otro elemento clave para la investigación fueron varios videos publicados en TikTok, en los que los adolescentes aparecían con la ropa y la motocicleta empleadas en el hecho, además de exhibir armas de fuego.
Los investigadores creen que el menor de 14 años fue quien efectuó los disparos mortales, mientras que el adolescente de 15 habría conducido la moto con la que interceptaron al efectivo.
Los allanamientos y las detenciones
La Policía Bonaerense realizó cinco allanamientos, tres en José León Suárez y dos en Loma Hermosa, aunque inicialmente no logró localizar a los sospechosos.
Finalmente, un testigo aportó información sobre el lugar donde se ocultaba el menor de 14 años, en una vivienda del barrio Costa Esperanza. Allí fue detenido y los efectivos secuestraron parte de la ropa utilizada durante el crimen y un teléfono celular.
En las primeras horas de la investigación también había sido demorado otro adolescente, aunque posteriormente fue liberado al comprobarse que no tenía relación con el homicidio y que únicamente vestía una campera similar a la utilizada por uno de los autores.
Ambos acusados quedaron a disposición de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de San Martín, a cargo de Silvia Sorrentino, imputados por robo agravado por el uso de arma de fuego y homicidio agravado criminis causa. Debido a su edad, fueron trasladados a un centro de recepción para menores y podrán declarar ante la Justicia. Según publicó Infobae, el mayor de los adolescentes registraba un pedido de captura vigente por una causa por robo agravado por el uso de arma y tentativa de homicidio.

