Donald Trump y Xi Jinping se reunirán en Corea del Sur: las empresas globales en alerta por la guerra comercial

Las conversaciones entre Trump y Xi generan expectativas en múltiples sectores ante los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La reunión se desarrollará el jueves en Corea del Sur.

Trump y XI Estados Unidos China guerra comercial
Foto de Reuters

Las principales compañías del mundo observan con cautela la próxima reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping, prevista para este jueves en Corea del Sur. Según informó la agencia Reuters, el encuentro genera expectativas en múltiples sectores económicos afectados por la prolongada guerra comercial entre ambas potencias. Las empresas esperan señales de distensión que permitan resolver disputas que han paralizado inversiones y frenado exportaciones clave.

Semiconductores y materiales críticos

La industria estadounidense de semiconductores sigue con atención el posible acuerdo sobre la venta de chips de inteligencia artificial a China. Nvidia lidera el mercado, pero firmas como AMD e Intel buscan ganar participación. Reuters destacó que compañías como Broadcom y Marvell Technology también se verían afectadas si se mantienen las restricciones. Además, la disputa por minerales y materiales críticos involucra a fabricantes como Intel y GlobalFoundries, mientras que Applied Materials y Lam Research figuran entre los proveedores estadounidenses en el centro del conflicto.

Dependencia farmacéutica y riesgo sanitario

China es un actor clave en la cadena farmacéutica mundial, tanto en productos terminados como en ingredientes activos utilizados por Estados Unidos. En 2024, representó más del 3,5% de las importaciones farmacéuticas estadounidenses, según datos oficiales citados por Reuters. El informe de la Farmacopea de Estados Unidos indica que China provee más del 40% de las materias primas esenciales para medicamentos aprobados en ese país. Entre las principales empresas del sector figuran Shanghai Fosun Pharmaceutical, WuXi AppTec, CSPC y Sinopharm.

Tensiones en el sector energético

El área energética estadounidense, especialmente las exportadoras de gas natural licuado (GNL) como Venture Global LNG y Cheniere Energy, observa la reunión con esperanza de destrabar el flujo comercial. China impuso en febrero un arancel del 15% al GNL y del 10% al crudo, frenando los envíos y reduciendo drásticamente las compras. Reuters señaló que, antes de las tarifas, China adquiría cerca del 6% del combustible exportado por Estados Unidos. Actualmente, el intercambio está prácticamente detenido, lo que afecta a empresas como Occidental Petroleum y Unipec.

Restricciones sobre software y tecnología

Las discusiones también podrían definir si la administración Trump avanza en su plan de limitar exportaciones de software crítico hacia China. De concretarse, las restricciones impactarían sobre múltiples sectores que utilizan programas estadounidenses, como General Electric, Toyota o los diseñadores de chips Cadence y Synopsys. Reuters advirtió que esta medida podría alterar el comercio global, ya que gran parte de la manufactura moderna depende del software de origen norteamericano.

Automotrices y agronegocios en alerta

Los fabricantes de automóviles temen nuevas interrupciones por la falta de chips de Nexperia, empresa china afectada por disputas con Países Bajos. Volkswagen, General Motors y Ford han advertido sobre posibles paradas de producción si no se resuelve el conflicto. Además, los aranceles chinos sobre tierras raras y materiales para baterías complican la cadena de suministro. En el sector agroindustrial, gigantes como Archer-Daniels-Midland, Bunge y Cargill esperan el levantamiento de gravámenes que han reducido las exportaciones de soja estadounidense, su principal producto agrícola.

Aviación: Boeing ante un escenario incierto

Boeing enfrenta presiones crecientes mientras las negociaciones entre Trump y Xi ponen el foco en el comercio aeroespacial. Reuters informó que la política de Pekín para impulsar aeronaves nacionales y los aranceles de represalia amenazan la demanda china de aviones estadounidenses. China fue históricamente uno de los principales mercados de la compañía, pero un fracaso en las conversaciones podría profundizar su aislamiento. Por el contrario, un acuerdo favorable permitiría reabrir el mercado y estabilizar la cadena de suministros aeroespaciales globales.

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