Donald Trump fijó un límite del 10% anual para las tasas de interés y lo presentó como una medida de alivio al consumo, mientras en la Argentina las tasas en pesos registraron picos récord por tensiones de liquidez

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció un tope estricto a las tasas de interés de las tarjetas de crédito, una decisión de fuerte carácter intervencionista que sacudió al sistema financiero global y buscó diferenciarse de la gestión anterior con un mensaje de alivio al bolsillo de los consumidores.

La medida y el diagnóstico de la Casa Blanca
La iniciativa establece un límite del 10% anual para las tasas de las tarjetas de crédito por el plazo de un año. Según informó el propio Trump, el tope comenzará a regir el 20 de enero de 2026, fecha que coincide con el primer aniversario de su actual mandato.
A través de su red social Truth Social, el mandatario denunció que el público estadounidense fue “estafado” durante años por las compañías financieras. En ese marco, sostuvo que las tasas que cobraban los bancos, ubicadas entre el 20% y el 30%, “se agravaron sin obstáculos” durante la administración de Joe Biden.
La Casa Blanca presentó la decisión como una política orientada a la “asequibilidad”, con el objetivo de reducir el costo del crédito para los hogares y marcar un giro respecto de un esquema de tasas desreguladas.
El contraste con la dinámica financiera en la Argentina
Mientras en Estados Unidos se impone un techo por decreto, en la City porteña se desarrolló un escenario opuesto durante el cierre del último año. La política monetaria argentina, bajo la conducción de Luis Caputo, permitió que la tasa de interés en pesos de las cauciones registrara saltos abruptos por factores técnicos.
En las últimas ruedas de diciembre, la tasa nominal anual de las cauciones a un día llegó a ubicarse en torno al 140%. Analistas explicaron que ese movimiento respondió a un descalce momentáneo entre la oferta y la demanda de pesos, lo que llevó el promedio de la jornada al 31,5%, muy por encima de los niveles habituales.
Dos modelos frente al crédito y la inflación
La comparación deja expuestos dos enfoques distintos ante el crédito y la inflación. En Estados Unidos, el Ejecutivo utilizó el poder presidencial para forzar una baja directa de los costos financieros en dólares, con el objetivo de proteger el consumo.
En la Argentina, en cambio, el esquema descansa en la dinámica del mercado para administrar la escasez de liquidez en pesos, lo que implica asumir costos financieros significativamente más altos para el sector privado en contextos de tensión.

