Proyecciones para el dólar y la inflación en 2026
NewsITe
Las principales consultoras locales y del exterior comenzaron a delinear el panorama económico que se perfila para 2026 y 2027 en la Argentina. Los últimos relevamientos de LatinFocus y FocusEconomics muestran un escenario de relativa estabilidad en materia de expectativas, tanto para inflación como para tipo de cambio, luego de un 2025 en el que la suba de precios apenas superó el 30% anual y el dólar oficial minorista se mantuvo por debajo de los $1.500.
Según el informe más reciente de LatinFocus, el consenso de economistas locales y extranjeros coincide en que el proceso de desaceleración inflacionaria sigue en curso, pese a algunos rebrotes recientes. Los datos del Indec difundidos esta semana confirmaron una inflación de diciembre de 2,8%, con un acumulado anual de 31,5%, lo que consolida una tendencia a la baja en la comparación interanual, aunque con cierta volatilidad en los últimos meses.
De cara a 2026, los panelistas relevados por FocusEconomics proyectan que el índice de precios al consumidor aumentará en promedio 24% anual. Esta cifra casi no difiere de la estimación realizada en diciembre pasado y solo incorpora un mínimo ajuste al alza de 0,1 puntos porcentuales. Para 2027, el consenso ubica la inflación promedio en 14,9%, lo que dibuja un sendero de menor variación de precios en el mediano plazo.
Factores que sostienen la baja de la inflación
Los analistas destacan que el escenario inflacionario se apoya en varios pilares. Entre ellos mencionan un gasto público más contenido, una mayor competencia en determinados mercados internos y una gradual flexibilización de las restricciones a las importaciones. Estos elementos contribuyen a moderar las presiones de costos y de demanda sobre los precios.
No obstante, los informes advierten que la depreciación del peso continúa siendo un factor de presión sobre algunos componentes de la canasta de consumo, en especial en los bienes transables y en aquellos productos con alto contenido importado. La clave, remarcan, está en el modo en que se administra el tipo de cambio y en la velocidad de esa depreciación.
Cómo quedará el dólar oficial en 2026 y 2027
El comportamiento del tipo de cambio es uno de los ejes centrales de las proyecciones. Actualmente, el Banco Central aplica un esquema en el que permite que el peso se deprecie dentro de una banda indexada a la inflación reciente, con el objetivo de evitar una apreciación real que reste competitividad. En ese marco, el tipo de cambio oficial avanza de manera gradual, en línea con la suba de precios y con las expectativas del mercado.
Hoy el dólar oficial minorista ronda los $1.490, mientras que las cotizaciones del mercado paralelo se ubican en torno a los $1.505, con una depreciación mensual cercana al 4%. Esta dinámica sugiere un ajuste controlado y sin saltos bruscos, lo que aporta previsibilidad al frente cambiario.
Las proyecciones de FocusEconomics para los próximos años apuntan a que el peso cerrará 2026 en aproximadamente $1.733,6 por dólar y alcanzará los $1.935,2 por dólar hacia finales de 2027. Al igual que ocurre con las estimaciones de inflación, estas cifras prácticamente no mostraron cambios respecto de las publicadas en diciembre, un indicio de que el mercado mantiene una visión estable sobre la trayectoria del dólar.
Tasas de interés, comercio exterior y crecimiento
El frente monetario también incide en la evaluación de los analistas. Tras las elecciones legislativas de octubre, las tasas de interés de mercado registraron una fuerte baja. La tasa Badlar, referencia para los depósitos a plazo, se ubica ahora por debajo del 30%, luego de haber rozado el 49% antes de los comicios. Este movimiento responde a un mejor clima financiero y a decisiones orientadas a relajar las condiciones monetarias.
Hacia adelante, el consenso de FocusEconomics proyecta que la Badlar caiga aún más: estiman que terminará 2026 en 18,46% y 2027 en 14,21%. Un esquema de tasas más bajas mejora las condiciones de financiamiento para empresas y familias, y se integra al cuadro general sobre inflación, actividad y tipo de cambio.
En el plano externo, el desempeño del comercio internacional aparece como otro de los ingredientes clave. En noviembre, la balanza comercial mostró un superávit de unos USD 2.500 millones, el mayor desde mayo de 2024. Las exportaciones crecieron 24,1% interanual, impulsadas por mayores envíos primarios y por el efecto de un peso más débil, mientras que las importaciones avanzaron 6,6%.
- Para 2026 se prevé que las exportaciones aumenten 5,6%.
- Las importaciones crecerían alrededor de 8,1%.
- El superávit comercial proyectado se ubicaría en torno a USD 9.400 millones.
Este saldo positivo en el intercambio de bienes contribuye a sostener la estabilidad cambiaria y respalda la visión de un tipo de cambio administrado, sin grandes sobresaltos. Además, se espera que las reformas estructurales encaradas por el Gobierno —como cambios en la legislación laboral para flexibilizar contrataciones y reducir costos empresariales— también influyan en el clima de negocios y en las decisiones de inversión.
Los analistas coinciden en que, bajo un esquema de depreciación gradual del peso y disciplina fiscal, la relación entre dólar e inflación se mantendrá estrecha pero más previsible que en anteriores ciclos de crisis cambiarias.
En ese contexto, las proyecciones apuntan a una economía que retomaría un ritmo de crecimiento moderado: el PBI se expandiría cerca de 3,2% en 2026, con una dinámica similar para 2027, por encima del promedio regional. De cumplirse estos pronósticos, el período 2025-2027 podría marcar una etapa de menor volatilidad macroeconómica, aunque todavía condicionada por la evolución del frente político y del contexto global.


