El Archivo Histórico de Tucumán recuperó un oficio enviado por el gobernador bonaerense Juan Ramón Balcarce a Alejandro Heredia tras la ocupación británica de las islas. El documento permite reconstruir cómo funcionaba políticamente la Confederación Argentina y cómo comenzó el reclamo de soberanía por Malvinas que continuaría durante los gobiernos de Juan Manuel de Rosas y persiste aún en nuestros días.

Casi dos siglos después de la ocupación británica de las Malvinas, un documento recuperado en Tucumán permite reconstruir cómo los gobernadores fueron informados sobre lo ocurrido en enero de 1833. Se trata de un oficio de cuatro hojas enviado por el entonces gobernador de Buenos Aires, Juan Ramón Balcarce, al gobernador tucumano Alejandro Heredia.
El material fue encontrado recientemente por el equipo del Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán. Se halló mientras se realizaban tareas de recuperación y conservación documental. Además de registrar la comunicación sobre Malvinas, el oficio ofrece una muestra del funcionamiento político de la Confederación Argentina. Asimismo, resulta revelador sobre los vínculos que mantenían las provincias en aquel período de nuestra historia.
La estructura política de la Argentina en 1833
El territorio argentino estaba configurado entonces bajo una estructura política diferente de la que se consolidaría a partir de la Constitución de 1853. Las provincias conservaban amplias atribuciones y se vinculaban mediante pactos y acuerdos. En esta ordenación, Buenos Aires ejercía un papel determinante en las relaciones exteriores de la Confederación.
El Pacto Federal de 1831 constituía una de las bases de ese orden político y había establecido una alianza entre Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. A ese esquema posteriormente se incorporaron las restantes provincias. Dentro del mismo, Buenos Aires adquirió un lugar central en la representación exterior, aunque cada provincia mantenía su propio gobernador y sus instituciones.

Ese funcionamiento permite comprender la importancia del documento encontrado. La comunicación enviada desde Buenos Aires a Tucumán muestra cómo una cuestión vinculada con la soberanía y las relaciones con una potencia extranjera era transmitida a los gobiernos provinciales que integraban la Confederación.
El destinatario fue Alejandro Heredia, gobernador de Tucumán. Se trataba de una figura de creciente importancia dentro del federalismo del interior. “Era una de las provincias más importantes. Por eso el primer parte se lo daban al gobernador de Tucumán”, explicó Javier Critto, director del Archivo Histórico provincial.
La ocupación británica de las Malvinas
El documento describe los acontecimientos iniciados a comienzos de enero de 1833. En ese momento, fuerzas británicas arribaron a las Islas Malvinas. Concretamente el 3 de enero, el comandante de la corbeta HMS Clio, John James Onslow, impuso la autoridad británica y desplazó a las autoridades argentinas presentes en el archipiélago.
La ocupación interrumpió el ejercicio de autoridad que Buenos Aires venía desarrollando sobre las islas. En 1829 se había creado la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos, cuya conducción había sido encomendada a Luis Vernet.
Después de la intervención británica, el comandante José María Pinedo debió abandonar las islas ante la superioridad de las fuerzas enviadas por Londres. La respuesta diplomática comenzó rápidamente y el gobierno de Buenos Aires presentó protestas contra la actuación británica. Entre tanto, se comunicaba lo ocurrido a las provincias y posteriormente llevaba el reclamo ante las autoridades del Reino Unido.

El oficio localizado en Tucumán pertenece a ese contexto. Sus cuatro hojas permiten observar cómo la noticia de la ocupación salió de Buenos Aires y llegó hasta uno de los principales gobiernos provinciales del interior.
Rosas y su peso en la Confederación
La figura de Juan Manuel de Rosas resulta central para comprender el escenario político en el que ocurrió la ocupación. Sin embargo, cabe remarcar que en enero de 1833 no ocupaba formalmente la gobernación bonaerense. El primer mandato del “Restaurador” había concluido en diciembre de 1832 y Juan Ramón Balcarce había asumido el gobierno de Buenos Aires. Por esta razón es su firma la que aparece vinculada con la comunicación enviada a Tucumán.
Rosas, sin embargo, ya el dirigente más relevante del federalismo nacional. Después de dejar la gobernación encabezó la denominada Campaña al Desierto. A la distancia, sin embargo, mantuvo una influencia decisiva sobre la política bonaerense. En aquellos momentos, las disputas dentro del propio espacio federal entre afines y opositores a su figura provocaban una creciente inestabilidad.
Su regreso al gobierno se produciría en 1835, después del asesinato de Facundo Quiroga y en un escenario de fuerte conmoción política. A partir de entonces comenzó su segundo período al frente de Buenos Aires, que se extendería hasta 1852.
Durante esos años, Rosas recibió de las provincias el manejo de las relaciones exteriores. De este modo, se consolidó como la principal referencia política de la Confederación frente a las potencias extranjeras. Esa concentración de atribuciones resulta fundamental para entender también la evolución posterior de la cuestión Malvinas.

El reclamo continuó durante el gobierno de Rosas
La llegada de Rosas nuevamente al poder no significó el abandono de la protesta iniciada en 1833. Durante su extensa segunda gobernación, la Confederación mantuvo el reclamo diplomático frente al Reino Unido. Y sostuvo que la ocupación británica no había extinguido los derechos argentinos sobre las islas.
Una figura importante en esa estrategia fue Manuel Moreno, representante argentino en Londres y hermano de Mariano Moreno. Las presentaciones diplomáticas continuaron durante los años siguientes y el reclamo volvió a ser formulado ante el gobierno británico durante la etapa rosista.
La posición adoptada consistió en mantener abierta la controversia y evitar que el paso del tiempo pudiera interpretarse como una aceptación de la ocupación. De esa manera, la cuestión Malvinas quedó incorporada a la política exterior de la Confederación durante buena parte del período en que Rosas ejerció su influencia sobre las relaciones internacionales.
El documento encontrado en Tucumán permite observar una instancia anterior de ese proceso: el momento inmediato en que las provincias comenzaron a recibir información sobre lo que había sucedido en el Atlántico Sur.
Un documento que reconstruye la circulación de la noticia
“Es un documento inédito y fundamental para nuestra memoria. Nos permite saber que las Malvinas siempre han sido argentinas”, sostuvo Critto al referirse al valor del material recuperado.
El hallazgo también permite reconstruir cómo circulaba la información política entre Buenos Aires y las provincias dentro de la estructura confederal. El oficio dirigido a Heredia muestra que la ocupación de las islas fue comunicada al interior en momentos en que las provincias articulaban sus relaciones políticas bajo los acuerdos federales vigentes.
El material fue dado a conocer por el Archivo Histórico de Tucumán en el marco de un ciclo de conferencias organizado para conmemorar los 60 años del cierre de los ingenios azucareros durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía. Las actividades buscan combinar la preservación del patrimonio documental con espacios destinados al análisis de distintos períodos de la historia provincial y nacional.
El secretario de Gobierno y Relaciones Institucionales, Raúl Albarracín, destacó que el objetivo es construir una “memoria activa” a partir del patrimonio conservado. “El Archivo Histórico, por instrucciones de nuestro gobernador, lleva adelante todo un programa de actividades que no solamente se limita a la conservación de la riqueza documental que tenemos en el archivo, a su socialización, sino también a que tengamos un espacio de reflexión, de formación”, afirmó.
A 193 años de la ocupación británica, el oficio recuperado permite volver sobre aquel episodio desde una dimensión menos conocida: cómo una Confederación organizada alrededor de las autonomías provinciales recibió y transmitió la noticia de Malvinas, mientras comenzaba un reclamo diplomático que atravesaría también el largo período de predominio político de Juan Manuel de Rosas y duraría hasta nuestros días.

