El Gobierno intenta avanzar con la Ley de Defensa de la Soberanía

NewsITe
El oficialismo en la Cámara de Diputados se prepara para un nuevo capítulo de tensión política: busca incorporar a la sesión especial del próximo miércoles el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, que incluye un régimen de sanciones para quienes realicen explotación económica no autorizada en las Islas Malvinas. La jugada llega luego del traspié opositor de este jueves, cuando fracasó la sesión convocada por la bancada dura por falta de quórum.
Fuentes parlamentarias señalaron que la intención de La Libertad Avanza es dictaminar el proyecto el martes 20 de octubre en un plenario de las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores y Culto, para dejarlo listo para su votación al día siguiente. En el temario ya figuran iniciativas sobre discapacidad, deudas familiares, la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, trazabilidad de medicamentos de alto riesgo y combate al vandalismo rural.
Dentro de este esquema, el oficialismo prácticamente descarta el pedido de la oposición dura de separar los artículos vinculados a Malvinas del resto del texto. Dirigentes libertarios señalan que esa propuesta “responde a un plan del kirchnerismo” y remarcan que el objetivo es sostener el proyecto en su versión original, tal como fue enviado por el Poder Ejecutivo.
Tensión con aliados y debate por la Ley de Tierras
Tras el fracaso de la sesión impulsada por la oposición, en el bloque oficialista se mostraron conformes con la estrategia de bloquear el quórum. Sin embargo, admiten malestar con el comportamiento de la banca cordobesa, cuyos integrantes —salvo la diputada Alejandra Torres— acompañaron a la oposición. “Es una provincia productiva. El DNU incluye la política de cielos abiertos e internet satelital. Se están pegando un tiro en el pie”, cuestionaron.
El oficialismo también enfrenta críticas por su giro respecto de la Ley de Tierras. Luego de haber impulsado su derogación, ahora apuesta a su ratificación en el marco de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Voceros del bloque justifican el cambio en una lógica de “pragmatismo” y aseguran que el objetivo es preservar el DNU vigente: “Estamos perdiendo lo menos para cuidar lo más. Somos pragmáticos”, explican.
Si bien la decisión de reflotar la Ley de Tierras no fue previamente acordada con la presidenta del bloque en el Senado, Patricia Bullrich, en Diputados confían en que la Cámara alta terminará convalidando los cambios sin mayores reparos y que el texto “debería caminar en un minuto”.
Discapacidad, Presupuesto 2027 y reforma del Banco Central
Otro de los puntos centrales de la sesión del 21 de octubre será el proyecto de “Fortalecimiento, Sostenibilidad y Eficiencia Permanente del Sistema de Discapacidad”, que recoge beneficios que la versión inicial del Presupuesto 2027 buscaba recortar. Aunque el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, evitó precisar si esos artículos serán eliminados del Presupuesto para evitar contradicciones legales, en el oficialismo aseguran que se está trabajando para garantizar los fondos.
No obstante, aún no está completamente claro si el dictamen de Discapacidad cuenta con el aval pleno de la Casa Rosada y del bloque oficialista en el Senado, paso imprescindible para su sanción definitiva. En paralelo, la intención del oficialismo es llevar el Presupuesto 2027 al recinto el 18 de noviembre y, antes de fin de año, tratar los cambios introducidos por el Senado a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
La Cámara alta modificó las mayorías necesarias para remover directores del Banco Central, pasando de los dos tercios de ambas cámaras a una mayoría absoluta y exclusivamente de senadores. En Diputados se analizan distintas alternativas: desde aceptar las modificaciones hasta intentar una nueva redacción que permita a la cámara baja intervenir en esos procesos con mayoría absoluta.
Calendario recargado y una reforma electoral en suspenso
Con las sesiones previstas para el 21 de octubre y el 18 de noviembre, sumadas a una eventual convocatoria para el debate sobre el Banco Central, el calendario legislativo del período ordinario luce prácticamente colmado. Sin embargo, aún queda pendiente la discusión de la reforma electoral, que iniciaría su recorrido en el Senado y luego pasaría a Diputados.
En la Cámara baja aseguran que, si el texto consigue la aprobación en la Cámara alta, los votos para respaldarlo están garantizados. De todos modos, reconocen que el margen de maniobra dependerá de los acuerdos con aliados en cada provincia. No se espera un pacto nacional amplio, sino entendimientos específicos en cada distrito, en función de las coincidencias programáticas.
“Acá en Diputados se juega con alambre de púa, cancha de tierra y pelota de trapo. El Senado es Wembley, todo tiene que estar perfecto”, ironizó una fuente oficialista al describir la diferencia de climas políticos entre ambas cámaras.
Mientras tanto, el avance del proyecto sobre Malvinas y la disputa por la agenda de la sesión especial vuelven a exponer la puja por el control del temario legislativo y el uso del recinto como escenario central de la disputa entre oficialismo, oposición dura y bloques aliados.

