Diputados inicia un tenso debate por la reforma penal juvenil

NewsITe
La Cámara de Diputados abrió este miércoles una sesión especial en la que se discute el proyecto de creación de un nuevo Régimen Penal Juvenil, iniciativa que propone bajar la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. El debate se desarrolla en un clima de fuerte polarización política y con la mirada puesta en el impacto que la reforma podría tener sobre el sistema judicial y el abordaje de los delitos cometidos por menores de edad.
El oficialismo y bloques aliados lograron garantizar el quórum con la presencia de legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Innovación Federal, Independencia, Elijo Catamarca y otros espacios monobloquistas. Con la sesión ya en marcha, se espera una extensa ronda de exposiciones, cruces entre bancadas y un cierre ajustado en la votación en general y particular del texto.
Además del régimen penal juvenil, la agenda parlamentaria incluye el tratamiento del proyecto para ratificar el tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un acuerdo estratégico que genera expectativas en sectores exportadores, pero también reparos en industrias que temen por su competitividad.
Homenajes y nuevas juras en el inicio de la sesión
Al inicio del debate, el cuerpo rindió homenaje a la ex diputada nacional por Chaco Sandra Mendoza, quien falleció días atrás a los 62 años. En el recinto se recordó su trayectoria política y su paso por el Congreso, en un tramo de la sesión signado por el respeto y los aplausos de los distintos bloques.
En paralelo, se concretó la jura como diputado nacional del ex gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, electo en los comicios del 26 de octubre pasado por el espacio Provincias Unidas. Su presencia en la Cámara suma una voz de peso al bloque federal y reconfigura, en parte, las negociaciones parlamentarias de cara a futuras leyes clave.
Claves del proyecto de Régimen Penal Juvenil
La presidenta de la Comisión de Legislación Penal Juvenil y miembro informante del dictamen de mayoría, la cordobesa Laura Rodríguez Machado, defendió el proyecto y buscó despejar críticas sobre una supuesta política de “mano dura” contra los adolescentes. Según explicó, la intención central de la reforma no es aumentar el encarcelamiento de jóvenes, sino fortalecer la resocialización y modernizar un esquema normativo considerado obsoleto.
- Reducción de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años para determinados delitos.
- Incorporación de un abanico de penas y medidas alternativas a la prisión.
- Énfasis en la función resocializadora de los dispositivos de detención juvenil.
- Garantías del debido proceso y participación activa de la defensa y la familia.
“No venimos a amontonar menores privados de la libertad en establecimientos, sino a resocializarlos. El despacho contempla penas alternativas y garantías del debido proceso”, sostuvo Rodríguez Machado en el recinto.
La legisladora cuestionó a quienes, según dijo, “no quieren cambiar nada para que todo siga igual” y rechazó que el texto busque criminalizar a los jóvenes. Detalló que para delitos cuya escala penal va de 3 a 10 años de prisión, los jueces podrán optar por medidas alternativas, salvo en los casos en que se produzca la muerte de la víctima.
Mientras se desarrolla el debate, organizaciones de derechos humanos, asociaciones de jueces, fiscales y especialistas en niñez siguen con atención la discusión, alertando sobre la necesidad de complementar cualquier reforma penal con políticas integrales de inclusión social, educación y prevención del delito juvenil. La votación final y el alcance real de la ley, en caso de ser aprobada, definirán el nuevo marco con el que la Argentina abordará los conflictos penales que involucran a adolescentes.
Se trata de una noticia en desarrollo y se esperan nuevas definiciones a medida que avance la sesión en la Cámara baja.

