El texto “Dilexi te” retoma las principales ideas de la Doctrina Social de la Iglesia y del mensaje de Francisco, llamando a una Iglesia más cercana a los necesitados.

El Vaticano publicó la primera gran exhortación apostólica del papa León XIV, titulada Dilexi te (Te ha amado), un documento que continúa la línea pastoral de Francisco y reivindica la atención hacia los más necesitados.
En el texto, León XIV explica que su antecesor había comenzado a elaborarlo antes de su fallecimiento en abril. “Habiendo recibido como herencia el proyecto, me alegra hacerlo mío —añadiendo algunas reflexiones— y proponerlo al comienzo de mi pontificado”, escribió el pontífice.
Continuidad con el mensaje de Francisco
León XIV adopta en su exhortación varios ejes centrales del magisterio de Francisco, como la defensa de las “periferias existenciales”, la crítica a “la cultura del descarte” y la denuncia de “la dictadura de una economía que mata”.
También advierte que los esfuerzos globales por erradicar la pobreza “siguen siendo insuficientes”, pese a haberse intensificado en las últimas décadas. En este punto, el Papa hace especial referencia a la situación de América Latina, donde considera que las desigualdades sociales aún son profundas.
Reflexión sobre la fe y el compromiso social
El documento recupera pasajes del texto que el Vaticano publicó en 1984 sobre las “desviaciones marxistas” de la Teología de la Liberación, aunque los reinterpreta desde una mirada contemporánea. “La preocupación por la pureza de la fe ha de ir unida (…) a un testimonio eficaz de servicio al prójimo y particularmente al pobre y oprimido”, sostiene Dilexi te, según un análisis del portal DW.
De este modo, el pontífice propone mantener el equilibrio entre la fidelidad doctrinal y la acción concreta frente a las injusticias, en continuidad con el pensamiento social de la Iglesia.
Migración y fraternidad universal
Otro apartado aborda la realidad de los migrantes y la pobreza en Europa. Allí, León XIV recuerda que tanto él como Francisco provienen de familias con raíces extranjeras y llama a acompañar a quienes se ven forzados a abandonar sus países.
“Donde el mundo ve una amenaza, la Iglesia ve hijos; donde se levantan muros, ella construye puentes”, expresa el documento. El Papa insta a mirar la migración con compasión y a no olvidar las oleadas de europeos que, en el siglo XIX, también buscaron refugio en otras tierras.

