Este proyecto preservará documentos únicos y permitirá el acceso global a uno de los archivos de manuscritos más valiosos del mundo.

Una alianza estratégica para restaurar y conservar conocimiento
La Biblioteca Apostólica del Vaticano inició un ambicioso proceso de restauración y digitalización de más de 80.000 manuscritos antiguos. La iniciativa es fruto de un acuerdo con la Fundación Colnaghi, que permitirá aplicar tecnologías de vanguardia para conservar y difundir este patrimonio único de la humanidad.
Entre los documentos conservados se encuentran piezas invaluables como ilustraciones de Botticelli para la Divina Comedia o el único ejemplar casi completo de La República de Cicerón. También se preservan 1,6 millones de libros impresos, de los cuales más de 8.000 son incunables.
Desde la Santa Sede explicaron que el objetivo es doble: Por un lado, frenar el deterioro físico de materiales que han sufrido por humedad y descomposición de tintas. Por el otro, garantizar el acceso universal a los textos mediante su digitalización.
“El material orgánico conservado se encuentra en una fase muy deteriorada y desaparecería si no actuamos para restaurarlo de la mejor manera posible”, explicó Candida Lodovica de Angelis Corvi, representante de la Fundación Colnaghi. El convenio firmado con el Vaticano tendrá una duración de cinco años y permitirá intervenir de forma sostenida sobre una colección que abarca siglos de historia.

Escaneo de última generación y una remodelación arquitectónica
La digitalización será realizada con un escáner de alta precisión desarrollado por FACTUM, empresa subsidiaria del grupo Colnaghi. Este equipo permite obtener información profunda de cada manuscrito, incluso revelar inscripciones ocultas bajo capas de escritura, residuos o reutilizaciones del papel.
“Cuando se pasa por la superficie es capaz de obtener más detalles, por ejemplo, sobre la datación de la propia obra”, explicaron desde la firma. También se destacó que esta tecnología permite ver “estratificaciones temporales” en las hojas, lo que podría revelar mensajes antiguos o rastros del proceso histórico de elaboración del documento.
Paralelamente, el proyecto incluye la renovación arquitectónica de la Biblioteca Apostólica del Vaticano. Las obras estarán a cargo del estudio David Chipperfield, liderado por el reconocido arquitecto británico. La intervención buscará modernizar las instalaciones, preservar la estructura histórica y adaptarlas a las nuevas necesidades de conservación y acceso digital.
Un cambio histórico en el acceso a la Biblioteca Papal
Desde la dirección de la Biblioteca, a cargo de Raffaella Vincenti desde 2012, celebraron el acuerdo como un paso clave en la misión cultural del Vaticano. El prefecto de la institución, Mons. Cesare Pasini, expresó su agradecimiento: “Queremos expresar nuestra profunda gratitud a la Fundación Colnaghi por su generoso apoyo a varios proyectos importantes, que refuerzan nuestro compromiso con la difusión de la cultura”.
Hasta ahora, muchos de los manuscritos sólo podían ser consultados de forma presencial. Con esta iniciativa, se espera que miles de documentos estén disponibles en línea para investigadores y lectores de todo el mundo, en un proceso que tendrá un fuerte impacto en el acceso al conocimiento histórico y teológico.
La Biblioteca Apostólica del Vaticano, fundada formalmente en el siglo XV, es considerada una de las más importantes del mundo. Este nuevo capítulo en su historia la posiciona a la vanguardia en materia de preservación, digitalización y democratización del saber.

