Juramento en Casa Rosada y cierre de la etapa Adorni

Diego “El Colorado” Santilli asumirá formalmente este martes como jefe de Gabinete de Ministros, en una jornada clave para la Casa Rosada. A partir de las 17.30, el presidente Javier Milei le tomará juramento y quedará sellado el final del ciclo de Manuel Adorni al frente del ministerio coordinador, marcado por cuestionamientos en el Congreso y por causas judiciales que investigan presunto enriquecimiento ilícito.
El desembarco de Santilli no es un movimiento menor dentro del oficialismo. El dirigente del PRO llega con el aval directo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y del asesor presidencial Santiago Caputo, dos figuras centrales en el esquema de poder libertario. Ese respaldo interno lo posiciona como una pieza clave para la consolidación de la gestión y, a la vez, como un potencial candidato competitivo de La Libertad Avanza con miras a 2027.
Si bien evita hablar de su futuro político, en su entorno reconocen que mantiene el anhelo de competir por la gobernación bonaerense. Por ahora, ese objetivo queda en pausa: el propio Santilli remarca que la prioridad es la gestión y la estabilidad del Gobierno nacional. En su primer mensaje en la red X tras ser designado, sintetizó su postura con un fuerte énfasis en el trabajo en equipo y el proyecto colectivo.
Desafíos inmediatos y reordenamiento interno
El nuevo jefe de Gabinete deberá reactivar una estructura que, según fuentes oficiales, quedó virtualmente paralizada durante los últimos meses de Adorni, abocado a defender su rol político mientras crecían las críticas internas. Ministerios y áreas de gestión habían manifestado demoras en la resolución de temas cotidianos, algo que ahora Santilli promete revertir con una impronta de “eficiencia total”.
En la transición prevista para la tarde de este martes entre el funcionario saliente y el entrante, se espera una revisión de los equipos y de los cargos sensibles dentro de la Jefatura. En la Casa Rosada dan por hecho el cierre de la etapa del núcleo más cercano a Adorni, encabezado por Aimé “Meme” Vázquez, jefa de la Unidad Gabinete de Asesores; Federico Sicilia, secretario de Coordinación Legal y Administrativa; e Ian Lionel Vignale, secretario ejecutivo, con trayectoria en organismos estatales durante el macrismo.
Uno de los puntos más observados será la situación de funcionarios que acumulan más de un cargo público. En el caso de Vignale, por ejemplo, se señala su presencia en el directorio de Correo Argentino y en la conducción de APESAU, lo que reaviva el debate sobre la concentración de puestos y salarios en la estructura del Estado.
Promesa de terminar con “prácticas de la casta”
Desde el oficialismo aseguran que Santilli buscará marcar un contraste con la gestión de Adorni y cortar con lo que describen como “prácticas de la casta”, vinculadas a designaciones masivas sin el debido control. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que el ex jefe de Gabinete nombró a 249 personas desde que reemplazó a Guillermo Francos, muchas de ellas familiares y allegados.
- Designaciones cuestionadas en distintas áreas bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete.
- Acumulación de cargos públicos y sospechas de falta de contraprestación efectiva.
- Crecientes reclamos sindicales y pedidos de transparencia en la administración.
“Desde que asumió funciones no paró de llenar de familiares y allegados todas las áreas públicas que orgánicamente estaban bajo su autoridad”, denunció Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, quien además advirtió que cientos de personas perciben un salario sin prestar servicios efectivos.
Aguiar también apuntó contra Karina Milei, a quien responsabilizó por conocer y avalar los movimientos de Adorni en la administración pública. En este contexto, la llegada de Santilli se convierte en una prueba política central para el Gobierno: deberá ordenar la Jefatura de Gabinete, dar señales de transparencia y eficiencia y, al mismo tiempo, sostener la cohesión interna de una coalición que mira de reojo el escenario electoral de los próximos años.
Con el juramento de este martes, comienza una nueva etapa en la Casa Rosada. El desempeño de Santilli será observado tanto por aliados como por opositores, en un momento en que la gestión nacional busca recuperar iniciativa y credibilidad frente a una sociedad golpeada por la crisis económica y los ajustes sucesivos.

