El actor explicó su rol en el proyecto y negó toda injerencia en las inversiones

NewsITe
El actor Diego Peretti rompió el silencio y se refirió por primera vez a su participación en la productora Orsai, luego de que su nombre apareciera mencionado en la causa por presunta estafa y administración fraudulenta que involucra al escritor y productor Hernán Casciari. A través de una publicación en sus redes sociales, el intérprete buscó despejar dudas y desligarse de cualquier responsabilidad vinculada al manejo del dinero aportado por inversores.
De acuerdo con lo reconstruido por la Agencia Noticias Argentinas, un grupo de 18 socios productores acusa a Casciari de haber promovido inversiones bajo la promesa de una alta rentabilidad que finalmente no se habría concretado. Se trata de aportes que, según los denunciantes, oscilaron entre los 50 y los 3.000 dólares, destinados a financiar películas y series bajo un esquema de financiamiento colectivo.
En ese contexto, Peretti aclaró que su vínculo con Orsai se limitó al plano artístico. “Esto es todo lo que tengo para decir sobre este tema”, escribió al difundir un extenso texto donde detalla cuál fue su participación. Allí explicó que Casciari le propuso dirigir su primera película bajo el modelo de financiamiento colectivo que la productora ya había utilizado para el film “La uruguaya”, en el cual quienes ponían dinero se convertían en «socios productores».
“Fui contratado por Orsai para dirigir mi primera película (codirigida con Javier Beltramino), en la que también fui protagonista y responsable de la escritura del guion. Estas dos últimas actividades realizadas ad honorem”, precisó el actor, al remarcar que su tarea se centró en lo creativo y no en la búsqueda ni en la administración de los fondos.
Peretti se distancia de las decisiones económicas del proyecto
Peretti sostuvo que estuvo al tanto desde el inicio de que la película se financió mediante el aporte de miles de personas que confiaron en la propuesta, y que eso implicaba una gran responsabilidad para el equipo técnico y artístico. No obstante, subrayó que tanto él como Beltramino firmaron contratos por honorarios fijos, a cambio de trabajos artísticos concretos, sin ningún tipo de participación en la definición de condiciones para los inversores.
Según su relato, ninguno de los dos tuvo injerencia en la elaboración de las ofertas dirigidas a los socios productores, ni en los aspectos económicos del acuerdo, ni en la recaudación, administración o gestión financiera del proyecto audiovisual. Su intervención, insistió, se circunscribió al cumplimiento de las tareas profesionales pactadas.
- Peretti afirma que solo tuvo un rol artístico y contractual.
- Remarca que no intervino en la captación ni en el manejo de inversiones.
- El caso involucra denuncias por presunta estafa y administración fraudulenta.
“Cumplimos con nuestros compromisos profesionales en tiempo y forma. Estoy profundamente orgulloso del trabajo que hicimos y agradecido con todas las personas que confiaron en nosotros e hicieron posible esta película”, expresó Peretti.
Mientras la situación judicial de Casciari y la productora Orsai continúa bajo la lupa, las declaraciones de Diego Peretti buscan despejar cualquier sospecha sobre su responsabilidad en el aspecto económico del emprendimiento y proteger su imagen pública en medio de un conflicto que sacude al mundo del cine independiente y al modelo de financiamiento colectivo en la Argentina.

