Diego Guelar alerta por el riesgo argentino en el conflicto con Irán

Guelar advirtió que la Argentina está en la “primera línea” del conflicto

Diego Guelar advirtió sobre el riesgo para Argentina en el conflicto con Irán

NewsITe

El diplomático y exembajador argentino en China, Diego Guelar, advirtió sobre el creciente riesgo que enfrenta la Argentina en el marco de la escalada de tensión en Medio Oriente, particularmente en el conflicto con Irán. En diálogo con Radio Rivadavia, el exfuncionario subrayó que el país “está comprometido” debido a su actual alineamiento político con Estados Unidos e Israel.

Guelar planteó que la crisis en la región ya no puede mirarse como un fenómeno lejano. Según explicó, el enfrentamiento en Medio Oriente “se extremiza todos los días y cada día que pasa hay mayor riesgo para todo el mundo, incluyéndonos a nosotros en Argentina”. En ese escenario, consideró que la política exterior local coloca al país en un lugar especialmente sensible frente a eventuales reacciones del régimen iraní.

– Publicidad –

“No estamos lejos del conflicto, estamos en la primera línea de los aliados incondicionales de Estados Unidos e Israel en este momento”, sostuvo el diplomático, marcando distancia de la idea de que la Argentina pueda mantenerse al margen. Para Guelar, la percepción de que el país sólo observa desde afuera lo que ocurre en Medio Oriente es errónea y riesgosa.

Al analizar la postura del Gobierno de Javier Milei, el exembajador diferenció entre “alineamiento” y “pertenencia”. Remarcó que la Argentina es “sin lugar a dudas, un país occidental”, pero advirtió que eso no implica aceptar una política exterior acrítica. En ese sentido, defendió la posibilidad de mantener coincidencias y disidencias dentro del marco de la comunidad occidental, sin caer en una adhesión “incondicional”.

Tensiones globales, células en el exterior y riesgos para la región

Guelar también encendió una señal de alarma sobre la capacidad operativa de Irán fuera de su territorio. Recordó que el régimen mantiene desde hace décadas células activas en Europa y América Latina, y vinculó esa presencia con hechos que ya afectaron directamente a la Argentina, como los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA en la década del noventa.

“Veremos si ahora tiene capacidad de responder en otras latitudes o no, ha demostrado tenerla en el pasado”, advirtió, aludiendo a posibles represalias fuera de la zona del conflicto directo. A su entender, del “extremismo” solo puede esperarse “más extremismo, no sensatez”, por lo que no vislumbra cambios profundos en la actitud del régimen iraní en el corto plazo.

El exembajador también se refirió al rol de Estados Unidos y cuestionó la conducción del conflicto por parte del expresidente Donald Trump. Describió este período como un “caos” global, en el que no se observa la construcción de un nuevo orden internacional sino una sucesión de decisiones imprevisibles. “Es un caos liderado por el más caótico de todos”, graficó.

Impacto económico y horizonte incierto del conflicto

En su análisis, Guelar recordó que los recientes ataques israelo-estadounidenses contra infraestructura petrolera iraní tuvieron consecuencias inmediatas en los mercados energéticos, con subas en el precio del petróleo y del gas. Esa volatilidad, planteó, termina traduciéndose en mayores costos y tensiones económicas para el resto del mundo, incluida la Argentina.

  • Incremento en los precios internacionales de la energía.
  • Mayor incertidumbre para economías dependientes de las importaciones de combustibles.
  • Riesgo de nuevos episodios de violencia en distintos puntos del planeta.

“Más allá de la justicia de combatir a los ayatolás, hay una distorsión que la paga el mundo en violencia, en petróleo, en gas”, analizó, al tiempo que enfatizó que “nadie sabe dónde, ni cuándo, ni cómo termina este conflicto”.

“Sería muy bueno que en Irán haya un régimen conviviente, no violento y no dictatorial, que haga una contribución a la paz en Medio Oriente y en el mundo”, expresó Guelar al trazar un horizonte deseable.

Sin embargo, el diplomático se mostró escéptico respecto de que ese escenario pueda alcanzarse a partir de la actual dinámica bélica. Sostuvo que toda guerra genera efectos colaterales imposibles de medir de antemano y planteó dudas sobre la eficacia de la estrategia impulsada por Trump y sus aliados. Para la Argentina, concluyó, el desafío será sostener su pertenencia al mundo occidental sin quedar atrapada en un alineamiento automático que aumente aún más su nivel de exposición en un contexto internacional cada vez más volátil.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -