Día Mundial de la Psoriasis: cuándo una lesión leve no lo es

Alertan que poca piel afectada puede esconder psoriasis severa

Placas de psoriasis en la piel de un paciente

NewsITe

En el marco del Día Mundial de la Psoriasis, que se conmemora cada 29 de octubre, especialistas y asociaciones de pacientes advirtieron que tener pocas zonas de piel afectadas no siempre significa cursar una forma leve de la enfermedad. El foco, remarcan, debe estar no solo en la extensión de las lesiones sino también en las áreas del cuerpo comprometidas y en el impacto que generan en la vida diaria.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, de origen inmunológico y no contagiosa, que se manifiesta a través de placas enrojecidas, engrosadas y cubiertas de escamas. Estas lesiones pueden provocar picazón, ardor, dolor y grietas, y aparecer en sectores como codos, rodillas, cuero cabelludo y espalda, entre otras zonas. En muchos casos también se asocia con compromiso articular, conocido como artritis psoriásica.

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De acuerdo con un relevamiento difundido por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO), el 64,5% de las personas consultadas sostuvo que la evolución de la enfermedad deterioró su calidad de vida. Más de la mitad (51,6%) tuvo que modificar su rutina cotidiana y el 39,1% percibió un empeoramiento de su cuadro durante el último semestre, lo que muestra el peso real de esta patología en el día a día.

Lesiones pequeñas, gran impacto en la vida cotidiana

Históricamente, la severidad de la psoriasis se midió casi exclusivamente por la superficie corporal afectada y por algunos parámetros clínicos. Sin embargo, estos indicadores resultan insuficientes cuando las placas aparecen en zonas consideradas de alto impacto, como la cara, el cuero cabelludo, las manos, los pies o los genitales.

“Hoy sabemos que una persona puede tener una superficie reducida de piel afectada y, aun así, experimentar un impacto muy significativo en su calidad de vida”, explicó la dermatóloga Cristina Echeverría, del Instituto de Rehabilitación Psicofísica e integrante del International Psoriasis Council. De acuerdo con la especialista, incluso lesiones pequeñas en estas áreas pueden limitar la actividad laboral, las relaciones sociales, el descanso nocturno y la autoestima de quien las padece.

Por eso, al definir un plan terapéutico ya no alcanza con cuantificar cuánta piel está afectada: los equipos de salud deben considerar dónde se localizan las placas, los síntomas que producen y cómo condicionan la vida del paciente. Esta mirada más integral permite identificar con mayor rapidez a quienes pueden beneficiarse de tratamientos sistémicos o de alternativas avanzadas, como las terapias biológicas.

Barreras económicas y carga emocional

El estudio difundido por AEPSO también reveló serios obstáculos en el acceso a la atención médica. En los últimos seis meses, el 43,4% de los encuestados postergó o suspendió consultas por motivos económicos y el 41,6% tuvo dificultades para encontrar profesionales que aceptaran su cobertura de salud. A esto se suma que el 41,8% dijo haber tenido trabas para acceder a los medicamentos indicados y casi el 40% debió hacer frente a copagos antes inexistentes.

Las consecuencias económicas se trasladan al plano emocional. Cerca del 66,4% de las personas con psoriasis registró un aumento del estrés por gastos en salud, el 48,4% manifestó síntomas de ansiedad o depresión vinculados con su condición y el 67,6% reportó problemas para dormir o insomnio asociados a estas preocupaciones. La combinación entre una enfermedad visible, a menudo estigmatizante, y las dificultades para sostener los tratamientos profundiza el impacto psicológico.

Psoriatika: un espacio para informarse y contenerse

Para acompañar a quienes conviven con la enfermedad, AEPSO realizó una nueva edición de Psoriatika, su congreso destinado a personas con psoriasis y artritis psoriásica. El encuentro propone charlas con especialistas, intercambio de experiencias y actualización sobre las opciones terapéuticas disponibles en el país.

  • Información basada en evidencia científica brindada por dermatólogos y reumatólogos.
  • Espacios de diálogo entre pacientes para compartir miedos, estrategias y aprendizajes.
  • Asesoramiento sobre derechos, cobertura y acceso a tratamientos.

“Conocer la enfermedad nos brinda herramientas para enfrentarla. Solo con información correcta y trabajo conjunto podremos empoderarnos frente a las barreras que aparecen”, destacó Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO.

Los especialistas insisten en la importancia de la consulta temprana ante cualquier lesión sospechosa y en no minimizar la enfermedad por su aparente extensión. Un abordaje integral, que contemple aspectos físicos, emocionales y sociales, junto con la reducción de las trabas económicas, resulta clave para mejorar la calidad de vida de quienes viven con psoriasis en la Argentina.

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