Cada 13 de agosto se celebra el Día Internacional del Zurdo para visibilizar a quienes usan la mano izquierda y difundir sus aportes en la historia, la ciencia, el arte y el deporte

Cada 13 de agosto se conmemora el Día Internacional del Zurdo, una fecha establecida en 1975 por el Left-Handers Club de Londres con el fin de reconocer a quienes utilizan la mano izquierda y generar conciencia sobre las dificultades que enfrentan en una sociedad pensada para diestros. La elección del día no es azarosa: el número 13 y la palabra “izquierdo” cargaron durante siglos con prejuicios y connotaciones negativas, algo que esta jornada busca revertir.
Un rasgo minoritario con impacto mundial
Se calcula que solo entre el 10% y el 13% de la población mundial es zurda. La proporción se mantiene estable desde hace siglos y es independiente del lugar de nacimiento o del género. Sin embargo, durante gran parte de la historia, la zurdera fue reprimida, en especial en la educación, obligando a niñas y niños a escribir o realizar tareas con la mano derecha.
Hoy, la fecha busca promover la adaptación de herramientas, espacios y tecnologías, y concientizar sobre problemas cotidianos para los zurdos, como el uso de tijeras, abrelatas, pupitres o instrumentos musicales diseñados para diestros. Estudios indican que las personas zurdas suelen desarrollar habilidades más marcadas en creatividad, razonamiento espacial y pensamiento divergente.
Zurdos que dejaron huella
La historia cuenta con innumerables figuras zurdas que se destacaron en distintos campos. Leonardo da Vinci, Albert Einstein, Marie Curie, Napoleón Bonaparte, Bill Gates, Barack Obama, Angelina Jolie y Julia Roberts forman parte de la lista.
También existen curiosidades científicas. El cerebro de las personas zurdas tiende a tener una conexión más fuerte entre sus hemisferios, lo que puede favorecer la multitarea y ciertas capacidades lingüísticas. Asimismo, se han registrado más zurdos varones que mujeres, aunque las causas no están completamente explicadas.

Grandes figuras artísticas y musicales zurdas
En el mundo del arte y la música, la zurdera ha sido parte de la identidad de creadores que marcaron generaciones. Leonardo da Vinci, uno de los genios más completos de la historia, plasmó su obra y sus escritos con la mano izquierda. Paul McCartney, exintegrante de The Beatles, transformó su zurdera en un sello distintivo de su manera de tocar el bajo.
También lo hicieron Jimi Hendrix, quien adaptó guitarras para ejecutarlas a su estilo, y Kurt Cobain, líder de Nirvana, que dejó una huella imborrable en el rock. En la actuación, figuras como Julia Roberts y Keanu Reeves muestran que la mano izquierda también ha aportado personalidad y talento a la pantalla grande.

El talento zurdo en el fútbol
En el deporte, y especialmente en el fútbol, los zurdos han generado admiración por su estilo distintivo y su precisión. En Argentina, Diego Maradona y Lionel Messi representan el máximo exponente de esa habilidad con la pierna izquierda. Maradona maravilló con su gambeta y visión de juego, mientras que Messi combina velocidad, técnica y definición en un nivel histórico.
Otros futbolistas zurdos que marcaron época son Roberto Carlos, Ryan Giggs, Ángel Di María y Gareth Bale. Su dominio con la pierna izquierda no solo les dio ventaja en el campo, sino que inspiró a generaciones de aficionados y jugadores.

En el deporte mundial, la zurdera ha brillado mucho más allá del fútbol. El boxeo tuvo a Muhammad Ali, considerado por muchos el mejor de todos los tiempos, cuya guardia y pegada izquierda marcaron una era. En el tenis, Rafael Nadal construyó una carrera legendaria con un juego basado en la potencia y el efecto de su brazo izquierdo, sumando títulos en todas las superficies. También destacan leyendas como Martina Navratilova en el tenis femenino, el pitcher Randy Johnson en el béisbol y el basquetbolista Bill Russell, demostrando que la habilidad zurda ha dejado huella en disciplinas tan variadas como exitosas.

El Día Internacional del Zurdo es, en definitiva, una jornada para reconocer que la diferencia enriquece. En la ciencia, el arte, la política, la música y el deporte, las manos izquierdas han dejado huellas profundas, demostrando que ser minoría también puede ser sinónimo de genialidad.

