Los industriales cuestionaron que la economía sea evaluada únicamente por la baja de la inflación y pidieron avanzar sobre los problemas de competitividad, la presión impositiva y el costo de producir en la Argentina. El sector acumula una caída del 2,2% en el primer semestre y perdió unos 52.000 empleos directos en el último año.

En el Día de la Industria, la Unión Industrial Argentina (UIA) volvió a plantear sus principales preocupaciones por la situación del sector y reclamó al Gobierno medidas que permitan recuperar la producción, el empleo y la competitividad.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini, encabezó este miércoles el acto por el Día de la Industria, realizado en una planta del laboratorio Elea, en Malvinas Argentinas, ante unos 200 empresarios. El encuentro estuvo marcado por los reclamos hacia el Gobierno nacional y la preocupación por la evolución de la actividad.
El planteo central de los industriales fue que la economía no puede medirse solamente por la inflación y las variables financieras. Para el sector, la estabilidad macroeconómica todavía no se tradujo en una recuperación suficiente de la producción.
Según datos del Centro de Estudios de la UIA, la producción industrial acumuló una caída del 2,2% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2025 y permanece alrededor de un 11% por debajo de los niveles de 2022.
El impacto también se refleja en el empleo: la entidad estima que la industria perdió aproximadamente 52.000 puestos de trabajo directos durante el último año, cifra que llega a unos 91.000 al considerar los empleos indirectos.
Competitividad y presión impositiva
Entre los principales reclamos aparecen la carga tributaria, los costos de producción, la competencia de productos importados y la debilidad de la demanda interna.
La UIA viene reclamando una reducción de impuestos y mejores condiciones para las empresas, especialmente para las pequeñas y medianas. En agosto, además, pidió a ARCA suspender durante 180 días los embargos y ejecuciones fiscales contra empresas ante las dificultades financieras que atraviesa parte del sector.
Los datos oficiales muestran, de todos modos, un escenario heterogéneo. El INDEC informó que la producción industrial manufacturera creció 2% interanual en junio, mientras que la utilización de la capacidad instalada fue del 59,1%, apenas por encima del 58,9% registrado un año antes.
Sin embargo, la UIA advierte que todavía no puede hablarse de una recuperación sostenida. Algunos sectores continúan mostrando retrocesos: la producción automotriz cayó 6,8% en julio respecto de junio y acumuló una baja del 18% interanual.
Para los industriales, el desafío es que la estabilidad macroeconómica pueda traducirse en mayor producción, inversión y empleo, especialmente frente a un escenario de apertura comercial y mayor competencia de productos importados.

