Anticoncepción: 65 años de la píldora y nuevos desafíos en Argentina

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El Día Mundial de la Anticoncepción, instaurado en 2007 para promover el acceso a información confiable y métodos seguros, encuentra a la Argentina en un escenario de avances regulatorios relevantes, pero también de fuertes preocupaciones en materia de salud sexual y reproductiva.
Este año se cumplen 65 años de la primera píldora anticonceptiva, un hito que transformó la vida de millones de personas en el mundo. Sin embargo, y pese a los desarrollos científicos, la inequidad en el acceso y la desinformación siguen impactando en las cifras de embarazos no intencionales y en el aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS).
De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en 2022 casi la mitad de los embarazos a nivel global —121 millones por año— no fueron planificados. En Argentina no hay datos oficiales recientes, pero estudios citados por especialistas estiman que, entre las adolescentes, cerca del 70% de los embarazos no son intencionales.
Más años de protección para DIU hormonal e implantes
Entre las principales novedades, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) amplió la vida útil de los métodos anticonceptivos reversibles de larga duración, conocidos como LARCs por su sigla en inglés. Tras el aval de evidencia internacional y de agencias regulatorias como la FDA (Estados Unidos) y la EMA (Europa), el organismo argentino autorizó que el DIU hormonal de levonorgestrel de 52 mg se utilice hasta 8 años, cuando hasta ahora se recomendaba por 5, manteniendo una eficacia acumulada del 99,32%.
Además, mediante la Disposición N° 5199/2025, la ANMAT extendió de 3 a 5 años el plazo de uso del implante subdérmico, medida que también alcanza a los dispositivos ya colocados. Esta decisión permite reducir recambios, facilitar el seguimiento y ofrecer mayor previsibilidad a las usuarias que optan por estos métodos.
“Los métodos LARCs son la estrategia más efectiva para reducir los embarazos no intencionales a nivel mundial. Esta ampliación en los plazos permite reducir la necesidad de recambios en las pacientes, manteniendo una altísima eficacia”, destacó la ginecóloga María Elisa Moltoni, especialista en ginecología endocrinológica, anticoncepción y salud integral de la adolescencia en el Hospital Británico de Buenos Aires.
Anticoncepción de emergencia: nuevas opciones en farmacias
Otra novedad es la disponibilidad en farmacias argentinas del acetato de ulipristal (UPA), una píldora de anticoncepción de emergencia incorporada en el Consenso de Anticoncepción de Emergencia de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA). Se trata de un fármaco que amplía las alternativas frente a relaciones sexuales sin protección o fallas en el método habitual.
A diferencia del clásico levonorgestrel de venta libre, el acetato de ulipristal ofrece una ventana de acción más prolongada: es eficaz hasta 120 horas —cinco días— después de la relación sexual de riesgo. Presenta, además, mejor desempeño cuando la relación se produce cerca de la ovulación, ya que puede retrasar la ruptura folicular incluso cuando el pico de la hormona LH ya comenzó, y muestra resultados más favorables en personas con sobrepeso u obesidad.
“El acetato de ulipristal se administra en una única dosis de 30 mg bajo receta. No es un método abortivo: actúa retrasando o inhibiendo la ovulación y no tiene efecto sobre un embarazo ya implantado. Contar con información y la receta anticipada puede ser clave para usarlo a tiempo”, explicó la Dra. Moltoni.
Alarma por el aumento de ITS y el menor uso de preservativo
Pese a los avances en anticoncepción, el panorama sanitario muestra un fuerte repunte de las ITS. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se notificaron más de 55.000 casos de sífilis en el país, un incremento cercano al 71% respecto del promedio de años previos y la cifra más alta registrada. El 76% de los diagnósticos se concentra en personas de entre 15 y 39 años, aunque se presume un importante subregistro.
La Organización Mundial de la Salud estima que, en el mundo, más de un millón de personas contraen una ITS por día. En Argentina, uno de los factores que ayuda a explicar esta realidad es el bajo uso del preservativo, el único método que, además de evitar embarazos, protege frente a VIH y otras infecciones.
Un relevamiento de AIDS Healthcare Foundation Argentina realizado en 2021 indicó que solo el 14,5% de la población utiliza preservativo en todas sus relaciones sexuales. A esto se suma la caída del 64% en la entrega gratuita de profilácticos por parte del Estado registrada en 2024 y las demoras en las provisiones durante 2025, lo que complica aún más el acceso, sobre todo en sectores vulnerables.
El valor de la consulta médica frente a mitos y desinformación
En paralelo a los desafíos de acceso, las redes sociales se convirtieron en una fuente habitual de información sobre anticoncepción, con contenidos de calidad muy diversa. Para especialistas como Moltoni, este fenómeno exige reforzar el rol de los equipos de salud y de las fuentes científicas verificadas.
“Las redes pueden democratizar la información, pero también funcionar como un canal de desinformación riesgoso”, advierten desde el Hospital Británico. Por eso, recomiendan que la consulta presencial con profesionales siga siendo el espacio central para elegir el método más adecuado, evaluar antecedentes clínicos, despejar dudas sobre hormonas, LARCs o preservativos y planificar una vida sexual cuidada y acorde a cada proyecto de vida.
A 65 años del inicio de la revolución anticonceptiva, la agenda actual combina logros científicos, regulaciones que amplían derechos y una deuda pendiente: garantizar que todas las personas, especialmente las y los adolescentes, accedan de manera oportuna a información certera, métodos seguros y controles periódicos.

