El argentino de 37 años tenía una alerta roja de Interpol y una condena de tres años de prisión por violencia patrimonial. La Policía Federal lo localizó tras una investigación que incluyó el análisis de redes sociales.

La Policía Federal Argentina (PFA) detuvo en La Plata a un hombre de 37 años que permanecía prófugo de la Justicia de Costa Rica, donde recibió una condena de tres años de prisión por robarle a su expareja una suma equivalente a 50.000 dólares. El acusado tenía una alerta roja internacional de Interpol y ahora deberá afrontar un proceso de extradición para cumplir la pena que le impuso un tribunal del país centroamericano.
Los efectivos localizaron al fugitivo en una vivienda ubicada en diagonal 94 al 100, en la capital bonaerense, luego de una investigación que encabezó la Dirección General de Cooperación Internacional de la PFA. Los agentes realizaron tareas de inteligencia criminal y analizaron perfiles de redes sociales para identificar el lugar donde se ocultaba el hombre.
Según la información oficial, un tribunal de San José, capital de Costa Rica, condenó al argentino por el delito de violencia patrimonial contra su expareja. La Justicia determinó que el acusado le sustrajo 18 millones de colones, moneda oficial costarricense, y 10.000 dólares, una cantidad que las autoridades estimaron en un equivalente total de US$50.000.
Tras recibir la condena de tres años de prisión, el hombre escapó para evitar cumplir la pena impuesta por la Justicia costarricense. Ante esta situación, Interpol San José solicitó su captura internacional mediante una notificación roja, lo que dio inicio a las tareas de cooperación entre las autoridades de ambos países.
Cómo fue el operativo para detener al prófugo en La Plata
La División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA intercambió información con los investigadores de Costa Rica y estableció que el hombre habría ingresado a la Argentina. A partir de estos datos, los efectivos concentraron las averiguaciones en La Plata, donde sospechaban que el acusado permanecía oculto.
Los agentes utilizaron técnicas de inteligencia de fuentes abiertas, conocidas como Osint, y examinaron distintas redes sociales para precisar su posible ubicación. Con la intervención de la Unidad Fiscal de La Plata, a cargo del fiscal Pablo Castelli, organizaron un operativo de vigilancia en las inmediaciones del domicilio identificado.
Después de varias horas de seguimiento, los policías observaron la llegada de un hombre cuyas características físicas coincidían con las del prófugo. Los efectivos comprobaron su identidad y concretaron la detención en cumplimiento del pedido de captura internacional.
El ciudadano argentino quedó a disposición de la Justicia, que deberá intervenir en el proceso de extradición solicitado por Costa Rica. Las autoridades de ese país buscan que el condenado regrese a su territorio para cumplir los tres años de prisión que recibió por el delito de violencia patrimonial contra su expareja.

