Tres profesionales que intervinieron tras el crimen de una adolescente fueron arrestados por el presunto robo de su teléfono móvil. El dispositivo pertenece a Malena Maidana, la joven asesinada de diez puñaladas en un hecho que conmocionó a la localidad bonaerense.

Tres trabajadores del sistema de salud fueron detenidos en las últimas horas, acusados de haber robado el teléfono celular de una adolescente asesinada brutalmente en el partido de Ezeiza. La investigación apunta a que los imputados se apropiaron del dispositivo mientras cumplían funciones tras el hallazgo del cuerpo.
El celular pertenece a Malena Maidana, la joven que fue asesinada de al menos diez puñaladas en un ataque que generó una fuerte conmoción social. El crimen ocurrió días atrás y dio inicio a una causa judicial que avanza en distintas líneas, tanto por el homicidio como por los hechos posteriores.
Según informaron fuentes judiciales, los tres detenidos se desempeñaban como profesionales de la salud y habrían tenido acceso al lugar donde se encontraba la víctima o al traslado posterior. En ese contexto, se habría producido la sustracción del teléfono, un elemento considerado clave para la investigación.
La ausencia del dispositivo fue advertida durante las primeras diligencias, lo que derivó en una pesquisa paralela. A partir del análisis de registros y movimientos, los investigadores lograron reconstruir el recorrido del celular y vincularlo con los ahora detenidos.
Los acusados quedaron a disposición de la Justicia y enfrentarán cargos vinculados al encubrimiento y al hurto, sin perjuicio de que la calificación legal pueda modificarse a medida que avance la causa. Mientras tanto, la investigación por el homicidio de la joven continúa en curso.
El caso volvió a poner en el centro del debate la responsabilidad ética y legal de quienes intervienen en situaciones críticas, especialmente cuando se trata de preservar pruebas en hechos de extrema gravedad.

