La Justicia de Córdoba imputó por encubrimiento agravado a los dos inquilinos que vivían sobre la vivienda de Claudio Barrelier. La Fiscalía sostiene que estaban en el inmueble cuando ocurrió el crimen de Agostina Vega, y que no denunciaron lo sucedido.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó dos nuevos detenidos. El fiscal Raúl Garzón ordenó la detención de Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, la pareja que alquilaba la planta alta de la vivienda de Claudio Barrelier, principal acusado del asesinato de la adolescente de 14 años en el barrio Cofico, de la ciudad de Córdoba.
Ambos fueron imputados por el delito de encubrimiento agravado. Según la hipótesis de la Fiscalía, se encontraban en el inmueble cuando ocurrió el crimen. Pese a ello, no realizaron ninguna denuncia ni aportaron información sobre lo sucedido.
Con estas detenciones, ya son seis las personas arrestadas en el marco de la causa que investiga el femicidio de Agostina Vega.
La Fiscalía sostiene que conocían lo ocurrido y no lo denunciaron
De acuerdo con la investigación, Córdoba y Ascarruz residían como inquilinos en la planta alta de la vivienda ubicada sobre calle Juan del Campillo al 878. Esta casa es propiedad de Claudio Barrelier, quien permanece detenido como principal acusado del femicidio.
Para los investigadores, ambos habrían permanecido en el domicilio durante las horas en las que se produjo el crimen. Esa circunstancia llevó al fiscal Garzón a imputarlos por encubrimiento agravado. El letrado considera que habrían tenido conocimiento de lo ocurrido y, aun así, no dieron aviso a las autoridades.
Carlos Nayi, abogado de la familia de Agostina Vega, confirmó el alcance de la acusación. “Se les atribuye una figura penal dentro de la estructura criminal sumamente severa, que es encubrimiento agravado por el hecho precedente”, explicó el fiscal.
Luego agregó que “el hecho precedente es el salvaje ataque que sufrió esta criaturita de apenas 14 años”, de acuerdo con los resultados de la autopsia.
Un peritaje acústico se convirtió en una de las pruebas clave
Uno de los elementos que fortaleció la imputación fue un peritaje acústico realizado recientemente en la vivienda donde ocurrió el crimen.
Según explicó Nayi, la pareja ingresó al domicilio a las 23:04 del 23 de mayo. Permanecieron allí hasta las 8:54 de la mañana siguiente, es decir, durante casi diez horas.
El estudio consistió en reproducir la canción No se ve chingón, del grupo DesaKTa2, a diferentes volúmenes y frecuencias para determinar si los sonidos podían percibirse desde la planta alta.
De acuerdo con los resultados, era posible escuchar lo que ocurría en la planta baja desde el sector ocupado por los inquilinos.
“El sentido común indica que es materialmente imposible que estas personas no hayan escuchado, no hayan visto, no hayan percibido a través de sus sentidos algo que era absolutamente anormal”, sostuvo el abogado.
Además, remarcó: “Se les reprocha haber encubierto, haber tapado, haber ocultado, para que no se vea un crimen aberrante, en el cual ellos no han intervenido”.
La investigación continúa y ya son seis los detenidos
Tras las nuevas detenciones, la causa continúa avanzando con nuevas medidas de prueba para determinar si existieron otras personas que colaboraron con el presunto autor del femicidio o que tuvieron conocimiento de lo ocurrido.
“La causa, como lo dije desde un primer momento, tiene piso. Lo que no tiene es techo”, afirmó Nayi.
Finalmente, el abogado aseguró que la investigación “se sigue trabajando activamente con prolijidad” y “con objetividad”.

