La familia de Nicolás Merlano pide ayuda internacional

NewsITe
La familia de Nicolás Merlano, un joven argentino que viajaba por Europa, lleva casi tres meses sin noticias de su paradero y decidió visibilizar el caso para intentar dar con él. La última comunicación confirmada fue el 30 de junio, cuando se encontraba en una playa cercana a Roma, presuntamente en la zona de Ostia, en Italia.
Según relató su hermana Daniela, Nicolás se comunicó entonces para contar que le habían robado la mochila con el dinero y sus pertenencias. En ese contexto, un ciudadano francés le habría ofrecido trabajo, lo que abrió una nueva incógnita sobre sus movimientos posteriores. Pocas horas después, el joven informó a una amiga que el tema económico estaba encaminado, ya que su padre le enviaría cien dólares, el último ahorro disponible de la familia.
Desde ese mensaje, no volvió a responder llamadas ni mensajes. La familia esperaba su regreso a la Argentina para el 28 de agosto, fecha en la que se vencía el plazo de estadía como turista en Europa, pero el vuelo nunca se concretó y no se registraron nuevos contactos. La preocupación creció con el paso de las semanas y derivó en una denuncia formal.
Alerta de Interpol y pedidos de colaboración
Ante la ausencia total de noticias, los Merlano acudieron a Interpol, que activó una alerta internacional de búsqueda. Sin embargo, hasta el momento no hubo avances significativos ni información precisa sobre el paradero del joven. La familia asegura estar “desesperada y angustiada” frente a la falta de respuestas concretas de las autoridades.
Daniela contó que, además de los trámites ya iniciados, les recomendaron contratar a un abogado especialista en derecho internacional para seguir el caso en Europa. La situación económica, no obstante, es una traba: ella es docente y sus padres son jubilados, por lo que evalúan abrir una caja de ahorro en pesos y dólares para recibir colaboraciones y así afrontar los costos legales.
Un viaje de trabajo y turismo que se volvió misterio
Nicolás había iniciado su periplo europeo en mayo. Primero viajó a España, luego se trasladó a Francia, donde trabajó por un tiempo, y más tarde recorrió Bélgica. Su último destino conocido fue Italia, donde ingresó como turista con un permiso de 90 días, el máximo habilitado para quienes no cuentan con ciudadanía europea.
La familia pide que cualquier persona que pueda aportar datos, especialmente argentinos residentes en Italia o turistas que hayan estado en la zona de playas cercanas a Roma, se comunique con las autoridades o con ellos a través de las redes sociales, donde comenzaron a difundir su foto y los detalles del caso. Cada dato, por mínimo que parezca, podría ser clave para reconstruir los últimos movimientos de Nicolás.
“Estamos desesperados, angustiados. Sólo queremos saber dónde está y que esté bien”, expresó Daniela, hermana de Nicolás, al renovar el pedido de ayuda.
Mientras tanto, continúan las gestiones diplomáticas y las consultas con organismos de derechos humanos y consulados argentinos en Europa, en la esperanza de que la difusión del caso ayude a acelerar la búsqueda y a obtener información que permita ubicar al joven viajero argentino.

