El grupo sanguíneo fue bautizado como “Gwada negativo” y fue detectado por investigadores franceses tras años de estudios genéticos. La paciente sería compatible únicamente consigo misma para recibir transfusiones.

Un equipo de investigadores franceses identificó un nuevo grupo sanguíneo nunca antes descripto, cuya única portadora conocida es una mujer oriunda de Guadalupe, territorio francés ubicado en el Caribe. El hallazgo fue confirmado por el Establecimiento Francés de Sangre (EFS) y recibió el nombre de “Gwada negativo”, en referencia al origen de la paciente.
El descubrimiento amplía el número de sistemas sanguíneos oficialmente reconocidos en el mundo y marca un nuevo avance en el estudio de la diversidad genética humana. Hasta ahora, la Organización Internacional de Transfusión Sanguínea reconocía 48 sistemas de grupos sanguíneos distintos.
La historia comenzó hace unos 15 años, cuando la mujer se sometió a estudios médicos previos a una cirugía en París. Durante los análisis, los especialistas detectaron un anticuerpo completamente desconocido que no coincidía con los sistemas tradicionales como ABO o Rh ni con otros grupos ya identificados.
La rareza del caso despertó el interés de un equipo encabezado por el biólogo médico Thierry Peyrard. Sin embargo, en ese momento la tecnología disponible no permitía determinar qué originaba aquella anomalía.
Una mutación genética extremadamente rara
La situación cambió en 2019, cuando los investigadores utilizaron modernas técnicas de secuenciación de ADN y lograron identificar una mutación genética específica responsable del nuevo sistema sanguíneo.
Los especialistas comprobaron que la mujer heredó el gen mutado tanto de su padre como de su madre, una combinación considerada extremadamente improbable.
Según explicaron los investigadores, esa particularidad podría volverla incompatible con cualquier otra persona para recibir transfusiones de sangre. En términos prácticos, los científicos sostienen que sería “la única persona del mundo compatible consigo misma”.
El caso representa un desafío inédito para la medicina transfusional. Ante una eventual cirugía compleja o un tratamiento que requiera sangre, la paciente debería contar con reservas propias cuidadosamente conservadas o con productos especialmente preparados para evitar reacciones inmunológicas graves.
Por qué el hallazgo es importante para la medicina
El nombre “Gwada negativo” fue elegido por su relación con Guadalupe y por su facilidad de pronunciación en distintos idiomas. La denominación fue bien recibida por la comunidad científica dedicada al estudio de grupos sanguíneos raros.
Los especialistas remarcan que este tipo de descubrimientos permite mejorar la seguridad de las transfusiones y perfeccionar los protocolos utilizados en bancos de sangre de todo el mundo.
Además, el hallazgo:
- amplía el mapa de sistemas sanguíneos reconocidos;
- mejora la identificación de pacientes con perfiles hematológicos poco frecuentes;
- impulsa nuevos estudios genéticos en distintas poblaciones;
- y obliga a revisar métodos de tipificación sanguínea.
“Este tipo de descubrimientos es fundamental para garantizar transfusiones más seguras y personalizadas, especialmente en pacientes con grupos sanguíneos raros”, señalaron desde el Establecimiento Francés de Sangre.
La búsqueda de nuevos casos
Los investigadores continúan ahora la búsqueda de posibles casos similares en otros países mediante técnicas de genética molecular.
Aunque hasta el momento la mujer de Guadalupe es la única portadora conocida de “Gwada negativo”. Los científicos no descartan que existan otras personas con este sistema sanguíneo todavía no identificado.

