Un estudio publicado en Nature identificó cientos de construcciones monumentales escondidas bajo la selva gracias a tecnología láser. Los investigadores creen que forman parte de una compleja sociedad que habitó la región hace más de mil años.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Helsinki descubrió miles de estructuras ocultas bajo la selva amazónica que podrían cambiar la historia de la región. Gracias al uso de tecnología LiDAR, los científicos detectaron casi 400 construcciones desconocidas y estiman que podrían existir más de 20.000 distribuidas en un área de unos 400.000 kilómetros cuadrados.
El hallazgo fue publicado en la revista científica Nature y se centra en la cultura Aquiry, una civilización que habitó el suroeste de la Amazonia durante el primer milenio.
Para realizar la investigación, los especialistas utilizaron LiDAR (Light Detection and Ranging), un sistema que emite millones de pulsos láser desde un avión. La tecnología permite atravesar los espacios entre el follaje de la selva y generar un mapa preciso del terreno, incluso en zonas donde la vegetación impide observar la superficie.
Las estructuras descubiertas corresponden a enormes movimientos de tierra, con zanjas y terraplenes que forman figuras geométricas como círculos, cuadrados, rectángulos y octágonos de cientos de metros de diámetro.
Según los investigadores, estas construcciones no eran fortificaciones, sino centros políticos, ceremoniales y sociales donde se desarrollaban rituales, banquetes, reuniones comunitarias, competencias deportivas y otras actividades colectivas.
“Nuestra investigación cambia por completo la comprensión del pasado amazónico”, sostuvo Martti Pärssinen, profesor de la Universidad de Helsinki y autor principal del estudio. “Basándonos en nuestra documentación, esta área cultural por sí sola contiene tantas construcciones de tierra como las que anteriormente se estimaban para toda la Amazonia”, agregó.
Los científicos también determinaron que los asentamientos estaban conectados mediante una extensa red de caminos y calzadas rectas, lo que evidencia una planificación territorial a gran escala y una organización mucho más compleja de lo que se creía hasta ahora.
Otro aspecto que llamó la atención del equipo fue la relación entre esta civilización y el ambiente. Los Aquiry modificaban sectores de la selva para construir sus centros urbanos y cultivar maíz, mandioca y calabaza, además de gestionar especies arbóreas de valor, pero sin provocar una deforestación masiva.
Para los autores del trabajo, el descubrimiento demuestra que la Amazonia estuvo mucho más densamente poblada en el pasado y que la influencia humana sobre el ecosistema fue significativamente mayor de lo que la ciencia había considerado hasta ahora.

