Dengue: la Nación sostiene la vigilancia del Aedes aegypti en invierno

NewsITe
El Ministerio de Salud de la Nación mantiene activo, durante los meses más fríos del año, un plan de acción para vigilar y reducir las poblaciones del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikungunya y zika. Aunque el invierno suele asociarse a un menor riesgo, las autoridades sanitarias consideran este período como una ventana clave para avanzar en la eliminación de criaderos y fortalecer la preparación del sistema de salud de cara a la próxima temporada de calor.
De acuerdo con información oficial, la cartera sanitaria despliega intervenciones focalizadas en viviendas, sitios críticos y predios considerados estratégicos. Allí se busca detectar la presencia de huevos y larvas, eliminar los objetos que puedan acumular agua y aplicar larvicidas biológicos en aquellos recipientes que no pueden ser retirados. Estas acciones permiten disminuir los mosquitos que permanecen latentes y evitar que, con el aumento de la temperatura, se multipliquen rápidamente.
El plan de acción para la temporada de interbrote se concentra especialmente en las regiones del Noroeste (NOA), Noreste (NEA) y Centro del país, zonas con mayor potencial endémico. En esos territorios se utilizan sensores de oviposición, que permiten contabilizar los huevos que deposita la hembra del mosquito, y se realizan mediciones de índices larvarios para conocer la presencia y distribución de larvas.
Vigilancia entomológica y capacitación de equipos de salud
El conteo de huevos brinda una estimación de la densidad de la población de mosquitos y ayuda a anticipar posibles brotes. A la vez, los índices larvarios orientan los operativos hacia aquellos barrios y localidades donde el Aedes aegypti muestra mayor capacidad para sostener su reproducción a lo largo de todo el año.
En paralelo, la Red Nacional de Vigilancia Entomológica, presente en 17 jurisdicciones y 54 localidades, coordina acciones para suprimir o neutralizar criaderos en diferentes ambientes urbanos. Durante la temporada 2025-2026, los equipos técnicos visitaron más de 50.000 inmuebles y lograron eliminar 10.740 focos de cría del mosquito, una cifra que da cuenta de la magnitud del trabajo territorial.
- Vigilancia sostenida en NOA, NEA y Centro del país con sensores de oviposición.
- Operativos casa por casa para eliminar recipientes que acumulen agua.
- Uso de larvicidas biológicos en contenedores que no pueden removerse.
- Articulación con provincias y municipios para detectar zonas de mayor riesgo.
Formación continua y escenarios climáticos
Además del control del vector, el Ministerio impulsa la capacitación permanente de los equipos de salud. Ya están disponibles un curso autoadministrado sobre vigilancia entomológica mediante sensores de oviposición y una actualización virtual sobre prevención y control vectorial. También se avanza en la revisión de materiales técnicos y en la elaboración de nuevas guías para los niveles nacional, provincial y local.
“El invierno es el momento ideal para reducir de manera temprana las poblaciones de mosquitos y prepararnos ante los distintos escenarios epidemiológicos posibles”, remarcan desde la cartera sanitaria.
Aunque la temporada 2025-2026 se mantuvo en un escenario de bajo riesgo para el dengue en el país, la presencia del mosquito vector en países limítrofes, el brote de chikungunya registrado en Salta y otras jurisdicciones, y los fenómenos climáticos asociados a El Niño obligan a sostener y profundizar estas tareas de vigilancia y prevención. Desde su rol rector, el Ministerio de Salud de la Nación insiste en que el trabajo articulado con las provincias y la participación de la comunidad, a través de la eliminación de recipientes que acumulen agua en los hogares, son claves para reducir el impacto de las enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti.

