Irán y Estados Unidos exploran una posible distensión en Doha
NewsITe
Una delegación iraní de alto nivel arribó a Doha para mantener conversaciones indirectas con Estados Unidos, en un nuevo intento por destrabar un posible acuerdo político que incluya la liberación de fondos iraníes congelados y un alivio del conflicto en torno al programa nuclear de Teherán.
Según medios internacionales, la comitiva está encabezada por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y por el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi. Ambos funcionarios viajaron a la capital de Qatar a primera hora del día, en medio de una intensa agenda diplomática que busca recomponer puentes entre Washington y Teherán tras años de tensiones, sanciones económicas y amenazas cruzadas.
Las conversaciones en Doha se enmarcan en un contexto regional complejo, atravesado por la disputa por la seguridad en el estrecho de Ormuz, las sanciones estadounidenses y la puja por el control de recursos energéticos. Para Irán, la prioridad es recuperar el acceso a miles de millones de dólares en activos congelados en bancos extranjeros, principalmente como consecuencia de las restricciones impuestas por Washington.
Trump endurece el tono pero habla de un “gran acuerdo”
Desde Estados Unidos, el expresidente Donald Trump siguió de cerca los movimientos diplomáticos y se pronunció a través de su red Truth Social. De acuerdo con reportes de la agencia Xinhua, el exmandatario aseguró que cualquier entendimiento con Irán deberá ser “grande y significativo”, y advirtió que, si no se cumplen esas condiciones, “no habrá trato”.
Trump también remarcó, según consignó Noticias Argentinas, que no firmará ningún documento que pueda allanar el camino para que Teherán obtenga armas nucleares. Esa línea de máxima ha sido uno de los ejes centrales de la política estadounidense hacia la República Islámica, tanto bajo su gestión como durante otros gobiernos.
Estrecho de Ormuz y fondos congelados en el centro de la agenda
Del lado iraní, un funcionario citado por el diario The Washington Post sostuvo que la primera fase de una eventual apertura del estrecho de Ormuz incluiría la liberación de activos financieros actualmente congelados, el desminado de la zona y el levantamiento progresivo del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta, por donde transita una parte sustancial del transporte mundial de petróleo y gas. Cualquier alteración en su seguridad impacta en los precios de la energía y en la estabilidad económica global, por lo que la comunidad internacional sigue con atención los avances de las conversaciones en Doha.
- Posible liberación de fondos iraníes congelados en el exterior.
- Discusión sobre el futuro del programa nuclear de Irán.
- Negociaciones sobre seguridad y libre navegación en el estrecho de Ormuz.
- Presión internacional para evitar una nueva escalada militar en la región.
“El acuerdo con Irán será grande y significativo, o no se cerrará ningún trato”, sostuvo Donald Trump en Truth Social, mientras Teherán condiciona los avances a la liberación de activos y al levantamiento de sanciones.
Por el momento, no se anunciaron resultados concretos de la cita en Qatar, pero tanto la presencia de altos funcionarios iraníes como las señales emitidas desde Washington alimentan las expectativas de una posible distensión. La clave estará en si las partes logran un entendimiento que combine garantías de no proliferación nuclear con alivio económico y seguridad en una de las zonas más sensibles del mapa mundial.


