La estrategia de la defensa en el juicio por la muerte de Diego Maradona
NewsITe
En el juicio oral que se desarrolla en los Tribunales de San Isidro por la muerte de Diego Armando Maradona, la defensa de la psiquiatra Agustina Cosachov volvió a marcar una posición tajante: sostienen que no debería haber imputados penales por el fallecimiento del astro y que el proceso debe limitarse a determinar si existió o no mala praxis médica.
Los abogados Vadim Mischanchuk y Martín Etchart, representantes de Cosachov, explicaron que orientan su estrategia a demostrar que la muerte de Maradona fue consecuencia de un evento cardíaco agudo e imprevisible, lo que, según remarcan, derrumba la hipótesis de un supuesto dolo por parte de los profesionales de la salud involucrados en la internación domiciliaria en Tigre.
De acuerdo con lo que detallaron a partir de la autopsia y de estudios complementarios, los peritos oficiales concluyeron que el excapitán de la Selección murió por una arritmia ventricular que derivó en una parada cardíaca mientras dormía. Ese cuadro, remarcan, es distinto a un infarto tradicional, porque no deja “cicatriz” en el tejido cardíaco y muchas veces no permite anticiparse ni siquiera contando con monitoreo constante.
Mischanchuk recordó que Maradona estuvo una semana conectado a un monitor multiparamétrico en la Clínica Olivos sin registros patológicos significativos para su edad y su historial clínico. Tampoco tomaba medicación cardíaca desde 2007 y en instituciones como el Sanatorio Güemes se consignó una recuperación funcional del corazón tras internaciones previas, aun teniendo en cuenta los antecedentes de consumo problemático de cocaína.
El rol de Cosachov en el equipo médico de Maradona
La defensa subraya que Cosachov era exclusivamente la psiquiatra de Maradona desde hacía unos seis meses y que su tarea se limitaba a indicar medicación vinculada a la salud mental y al tratamiento de adicciones, en coordinación con otros médicos de los centros donde el exfutbolista era atendido.
Según los letrados, la psiquiatra no administraba directamente los fármacos, sino que realizaba las indicaciones, como ocurre en cualquier tratamiento: la entrega quedaba en manos del personal de enfermería, de la familia o de acompañantes terapéuticos. En la casa de Tigre, recuerdan, participaron al menos siete enfermeros a lo largo de la internación domiciliaria.
Los estudios toxicológicos, agregan, mostraron la presencia de fármacos compatibles con un tratamiento para síndromes de abstinencia en cuadros de consumo problemático, sin evidencia de sobredosis ni de combinación letal que pudiera haber provocado la arritmia mortal. Para la defensa, esto refuerza que la medicación psiquiátrica no tuvo relación causal con el desenlace del 25 de noviembre de 2020.
Críticas a la acusación y pedidos de no criminalizar la atención
- Los defensores insisten en que el evento cardíaco fue súbito e imprevisible, por lo que nadie del equipo tuvo margen de acción para evitarlo.
- Cuestionan que haya solo siete imputados, cuando en la atención intervinieron más profesionales y enfermeros, y remarcan que todos “hicieron lo que pudieron” frente a un paciente complejo que a veces se negaba a recibir asistencia.
“Para mí no tendría que haber imputados. Ninguno de quienes participaron de la atención de Maradona en ese último tiempo tendría que estar acusado”, afirmó Mischanchuk, al sostener que el debate debería centrarse en criterios médicos y no en una búsqueda de culpables penales a cualquier costo.
En ese marco, la defensa de Cosachov anticipó que su estrategia será “dinámica” y se irá ajustando al avance del juicio. Primero expondrán los acusadores y luego llegará el turno de las defensas, que buscarán, según explican, “jugar de contragolpe” para rebatir pericias, testimonios y argumentos de la fiscalía, con el objetivo de lograr la absolución de la psiquiatra y del resto de los imputados.


